Cómo conseguir una mujer en el estado de ánimo

El estado de ánimo consiste en un estado en el que se encuentra un individuo, este puede ser positivo/agradable o negativo/desagradable. Los estados de ánimo se caracterizan por ser duraderos, desde unos cuántos minutos, hasta varias horas, semanas, y mucho más.. El estado de ánimo puede estar influenciado por diversos factores, y no sólo en lo que respecta a lo emocional. Para poner en marcha ciertos hábitos que nos ayuden a recuperar el ánimo, primero debemos asegurarnos de si estamos preparados y si es adecuado abandonar el estado anímico en el que nos encontramos. Una vez analizada la situación, y tras chequearnos, podemos llevar a cabo los siguientes pasos: Aumentar nuestro nivel de actividad. Por que el sedentarismo depende de el animo y cansancio de las personas. No te vas a poner ejercicio cuando estas deprimido sino que te vas a quedar sentado en un lugar, con esto es lo mismo, depende de como estemos nosotros emocional, física y la cantidad de cansancio que podamos llegar a tener si vamos a hacer ejercicio o algún movimiento físico. Hacerle el amor a una mujer - establecer el estado de ánimo. Asegúrate de que todo lo que conduzca al sexo sea romántico - haz todo lo que esté a tu alcance para que el estado de ánimo sea el adecuado. Esto puede incluir cocinar su cena, decirle lo que sientes por ella y así sucesivamente. Todos hemos tenido etapas en nuestra vida en las que, por razones laborales o personales, nos hemos sentido decaídos, tristes y sin ganas de hacer nada. Pero esas situaciones se pueden evitar llevando a cabo una serie de sencillas acciones que, sin duda alguna, conseguirán mejorar el estado de ánimo. Entre las recomendaciones citadas hay […] Aquí aparece también el ejercicio físico como una alternativa barata, divertida y muy eficaz para tratar este tipo de síntomas y mejorar el estado de ánimo.Esto también tiene una explicación química. En una investigación llevada a cabo en la Universidad Duke se comparó a dos grupos: un grupo de adultos con depresión que siguieron un plan de ejercicio regular y otro grupo en el que ... Después de tres semanas de terapia lumínica, más del 50% de participantes en un estudio sobre depresión, denotaron una mejora sustancial en su estado de ánimo. Una hora al día expuestos al brillo de la luz, tuvo el mismo efecto que los antidepresivos y sin efectos secundarios. Universidades como Harvard reconocen el valor de una actitud positiva, por lo que imparten cursos para estimular la felicidad en los seres humanos, lo que se verá reflejado en su salud física y mental. Para que goces de estos beneficios, te presentamos algunos tips para mejorar tu estado de ánimo. 1.- El problema más común para no percibir nuestra belleza, explica Valdés, es que 'perdemos de vista que lo que de verdad nos da belleza que es mantener en buen estado la salud: cuidarse cada día ... Reír es algo cuyos efectos no solo se hacen notar en el momento de la carcajada. Deja una huella anímica en nosotros que, si se va sumando a otras ayudas para subir el estado de ánimo, puede producir un cambio cualitativo en nuestro estado psicológico. Acudir a monólogos o verlos en internet, leer género cómico, bromear con amigos…

Dime qué necesitamos (III) ¡¿Pero qué está hablando?! ¡¿Catalán?!

2020.07.11 04:00 alforo_ Dime qué necesitamos (III) ¡¿Pero qué está hablando?! ¡¿Catalán?!

Tras la supervivencia, la seguridad y el afecto, en este tercer artículo de la serie avanzamos hacia las siguientes necesidades básicas: el entendimiento y la participación. Empecemos por el entendimiento. Se ha escrito mucho en relación al diseño del sistema educativo contemporáneo como apéndice del sistema económico industrial y por ende construido sobre las bases del aprendizaje individual y competitivo, a la medida de lo que la industrialización requería. Pero mientras el sistema laboral evoluciona ya hacia nuevas formas de organización del trabajo —robotización, teletrabajo, etc. — el ámbito educativo sigue anclado en el modelo surgido para responder a la industrialización. La escuela representa hoy en día una institución anacrónica girando en torno a un sistema económico preocupado únicamente por el desarrollo económico basado en el productivismo y en la construcción de ciudadanos consumidores, sin capacidad para defender sus derechos ni cuestionar su origen e implicaciones. Todo lo anterior tiene lugar, además, de una manera fragmentada y descontextualizada: los contenidos impartidos están alejados y desconectados de las vivencias y contextos del alumnado. Decía John Dewey en Democracia y educación que “La información separada de la acción reflexiva es algo muerto, una carga que aplasta al espíritu”, algo que da que pensar en tiempos de bulos, fake news y dataísmo.
El ser humano necesita de la interacción, factor clave tanto para ser como para aprender. Generar procesos de aprendizaje vinculados a las vivencias y los contextos del alumnado y conectar las aulas con el exterior son dos vías para ello. Un reciente artículo publicado por la revista Ballena Blanca explica que “la enseñanza al aire libre ya se usó a finales del siglo XIX para evitar el contagio de enfermedades como la tuberculosis. Y más tarde, pedagogos como Francisco Giner de los Ríos o Rosa Sensat, la reforzaron como metodología, por los beneficios que encontraron para favorecer un aprendizaje más activo y a través de la experimentación.”
En La situación del mundo. Educación Ecosocial. Cómo educar frente a la crisis ecológica, se establecen siete principios de la educación ecosocial: dependencia de la Tierra, interdependencia, creatividad, aprendizaje profundo, capacitación para la vida, liderazgo centrado en la Tierra. Ejemplos que están ya poniendo en marcha estos principios son, en Tailandia, la Mechai Pattana School, que integra en su currículo básico las habilidades para la vida: el alumnado adquiere formación en empresas sociales, silvicultura comunitaria y horticultura, gestión de actividades empresariales escolares, instalación de pequeños kits de paneles solares para los aldeanos tailandeses, etc. En Toronto (Canadá), la Grove Community School plantea su educación primaria en términos de activismo comunitario, justicia social y educación para la sostenibilidad. En Bali (Indonesia), la Green School adopta un papel activo animando a sus estudiantes a resolver problemas del mundo real. El Barefoot College de la India ofrece estudios y formación profesional sin titulación a miles de habitantes de aldeas, y forma en ingeniería solar a mujeres mayores. El verdadero contraataque es crear nueva realidad (Cornelius Castoriadis)
La participación es la siguiente necesidad básica que nos ocupa. Necesitamos hacernos cargo como sociedad de nuestra propia deriva. En el ámbito laboral, pasamos prácticamente un tercio de nuestras vidas —y aún más en multitud de casos dramáticos por todo el mundo— trabajando. Trabajar remuneradamente durante largas jornadas representa, para enormes sectores de la población, la única manera de poder sobrevivir. Los procesos de acumulación originaria y los desplazamientos masivos de población desde el campo a la ciudad de los últimos siglos dieron lugar a poblaciones desprovistas de tierra y cobijo, obligadas a ganarse la vida mediante la venta de su mano de obra a un tercero. Quienes invierten en la empresa su trabajo, su salud y gran parte de su vida deberían tener algo que decir en las empresas de las que forman parte A pesar de esto, seguimos aceptando condiciones de subordinación que no aceptaríamos en ningún otro ámbito cotidiano de nuestras vidas. ¿Por qué la sociedad ha consensuado que el sistema político ha de ser “democrático” —cada cuatro años elegimos— y que en cambio el sistema económico no?
Si bien existe desde hace muchos años otro modelo de empresa —participativa, arraigada al territorio, sin ánimo de lucro— como el que plantea la economía solidaria, es necesario extender la participación al conjunto del tejido empresarial convencional. ¿Por qué no tener capacidad para nombrar a la dirección de la empresa, decidir sobre la estrategia empresarial o sobre cómo se reparten los beneficios? Esta idea no es nueva: la representación de las personas trabajadoras en las empresas comenzó a establecerse a través de comités de empresa al acabar la Segunda Guerra Mundial —Alemania, Países Bajos y los países escandinavos pusieron en marcha diferentes formas de cogestión—, si bien se ha quedado en órganos muy débiles, dependientes de la buena voluntad de los equipos de dirección y por tanto incapaces de bloquear la dinámica del capital. En 2018, el candidato laborista al gobierno inglés, Jeremy Corbin, introducía en su programa la propuesta de obligar a las empresas con más de 250 empleados a crear un "fondo de propiedad" con parte de sus beneficios, que daría a los empleados acciones de la compañía para así tener una mayor participación en sus decisiones. Además, un tercio de los asientos de los consejos de administración serían para las personas trabajadoras.
Otra propuesta que permitiría aumentar la participación de la sociedad en sus entornos es la del Empleo Garantizado, consistente en que las administraciones públicas se comprometen a ofrecer un empleo en condiciones dignas a toda persona que lo requiera. Con una medida así, no se pretende únicamente conseguir el pleno empleo, sino también responder, a través de nuevos trabajos, a las necesidades sociales y medioambientales a las que se enfrentan nuestras sociedades. ¿Imaginamos crear nuevos empleos de educadoras sociales de calle, acompañantes de personas mayores, monitores lúdicos en parques y plazas, dinamizadoras de vida comunitaria, cuidadores de flora y fauna local, etc.? Además, esta propuesta plantea la participación social en la concepción, el diseño y la selección de estos nuevos empleos que se podrían crear, ya que nadie conoce mejor las necesidades de un territorio que los vecindarios de cada pueblo o barrio.
Es necesario avanzar también en el terreno político hacia modelos de democracia participativa. Ejemplos recientes en este sentido son los de Taiwán, donde Audrey Tang, a cargo del Ministerio Digital, ha impulsado la plataforma de discusión de políticas con la ciudadanía, vTaiwan, y creado una comunidad centrada en el desarrollo de nuevas herramientas de participación y transparencia. De este modo, por ejemplo, la ciudadanía taiwanesa ha decidido colaborativamente cuál será la legislación del país sobre Uber o Airbnb. Otro ejemplo reciente son las asambleas ciudadanas impulsadas por gobiernos como los de Suecia —donde participó, por cierto, Greta Thunberg—, Irlanda, Francia o Reino Unido —y contempladas también por el actual gobierno español— para dar voz a la ciudadanía en relación a medidas para mitigar los efectos del cambio climático.
Ejemplos más históricos pero con mucho margen para su replicabilidad en otros países son el proceso constituyente de Islandia y el de los presupuestos participativos de Porto Alegre (Brasil). El primero consistió en el lanzamiento de un proceso constituyente participativo, aprobado por el Parlamento tras la rebelión cívica ciudadana. Un comité ciudadano preparó materiales y organizó un Foro Nacional de mil personas —representativas de la población islandesa—para discutir los valores fundamentales de Islandia. Tras ello, una asamblea ciudadana elegida a través de un proceso electoral al que se candidataron más de 500 personas, reescribió la Constitución basándose en esos valores fundamentales. Finalmente, la propuesta no recibió el apoyo suficiente del parlamento islandés. El segundo, los presupuestos participativos —procesos de participación directa, permanente y universal mediante los cuales la ciudadanía, conjuntamente con las autoridades, delibera y decide la asignación de parte de los recursos públicos de un municipio— se llevaron a cabo por primera vez en Porto Alegre, en 1988, inspirándose en el modelo que la Comuna de París de 1871 puso en marcha en su día, y desde entonces se han extendido por gran parte del planeta.
También el medio rural tiene mucho que enseñarnos y recordarnos en este sentido. Una gran extensión de nuestro país es todavía comunal a pesar de los históricos ataques del estado para hacerse con su control: el 45% del territorio navarro, el 50% del castellanoleonés o el 22% del gallego. ¿Qué son concretamente los terrenos comunales? Mayoritariamente, montes y tierras de cultivo o de pasto cuya propiedad y derecho de uso han pertenecido históricamente a las comunidades vecinales rurales. Los terrenos comunales están ligados a instituciones de democracia directa —los consejos abiertos— que representan el mayor legado histórico de uso, gestión y gobierno del territorio por parte de sus habitantes. Habrá que recuperar algunas formas tradicionales como las gestiones de montes o de terrenos de cultivo, pero además tendremos que desarrollar este formato en bienes y servicios propios de la vida urbana, como de hecho ya está proponiendo el llamado cooperativismo de plataforma.
Las cooperativas de plataforma son empresas que ofrecen sus servicios de forma digital, de la misma manera que Uber, Amazon o Airbnb. Pero a diferencia de las anteriores, mantienen los derechos de sus personas trabajadoras, se gestionan democráticamente y generan retornos positivos en su entorno. Existen ejemplos en diversos sectores de actividad: plataformas audiovisuales de las que los propios artistas son copropietarios —frente al modelo de plataformas como Spotify o Netflix—, plataformas de taxistas como Green Taxi Cooperativa (Denver), Yello Cab Cooperative (San Francisco) o Cotabo (Boloña), que agrupa a más de 5.000 taxistas organizados a través de la app TaxiClick. Otras están en proceso de concepción actualmente y cuentan con potencial para alumbrar nuevas formas de organización de la clase trabajadora a nivel global —es el caso de las cooperativas de riders— y nuevos modelos de uso de la vivienda que reviertan en el bienestar de las comunidades —como es el caso de Fairbnb, en donde un 15% de los ingresos generados por el alquiler de viviendas se destina a proyectos comunitarios—. https://www.cuartopoder.es/ideas/2020/07/09/dime-que-necesitamos-iii-pero-que-esta-hablando-catalan/
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2019.12.17 04:52 Dragonlibro_Patata (我欲封天 / I Shall Seal the Heavens) Sellaré el Cielo C2 " La Secta Confianza"

La Secta Confianza, ubicada dentro de las fronteras del Estado de Zhao, en el extremo sur de las tierras de Paraíso Sur, fue una vez la mejor entre las Cuatro Grandes Sectas. A pesar de que todavía era famosa en el Dominio Del Sur, había experimentado un declive en los últimos años y no podía mantener la gloriosa posición que una vez tuvo. Hoy en día, en comparación con las otras sectas dentro del Estado de Zhao, sólo podría considerarse inferior.
En realidad, no siempre se había llamado la Secta Confianza. Pero hace mil años apareció un Cultivador que causó una gran sensación en el Dominio Del Sur. Se llamaba a sí mismo Patriarca Confianza, y había obligado a la Secta a cambiar su nombre como tal. Había pasado por todas las demás sectas del estado de Zhao, saqueando sus tesoros, permaneciendo sin rival durante algún tiempo.
Pero ahora las cosas eran diferentes. El Patriarca Confianza había estado desaparecido durante casi 400 años. Si no fuera por el hecho de que nadie sabía si estaba vivo o muerto, la Secta ya habría sido absorbida por alguna otra Secta. Sus días de gloria habían acabado. Teniendo en cuenta la falta de recursos en el Estado de Zhao, y la presión de las otras tres sectas, si querían conseguir nuevos reclutas, se veían obligados a secuestrar a la gente para actuar como sirvientes. No había forma en que pudieran abrir sus puertas para reclutar abiertamente.
Meng Hao siguió al hombre de túnica verde por los pequeños caminos que serpenteaban entre los picos de las montañas. El entorno era como un jardín, con rocas extrañas y árboles de aspecto extraño en todas partes. En medio del hermoso paisaje, edificios extravagantemente decorados con azulejos de jade se levantaban fuera de las nubes y la niebla. Meng Hao suspiró continuamente. Lamentablemente, el adolescente gordo a su lado se lloriqueaba todo el tiempo, arruinando su estado de ánimo.
“Estoy acabado, realmente acabado…. Quiero ir a casa “, murmuró el adolescente gordo, lágrimas rodando por su cara.
‘’Hay Mantou( Es una comida en China. También se llama Pan Chino.) y pescado esperando en casa. Maldición, maldita sea. Quiero heredar la tierra de la familia, convertirme en un viejo rico y tener unas cuantas concubinas. No quiero ser un criado aquí.’’
Murmuró entre dientes por el tiempo que tarda en tomar media taza de té, hasta que el hombre de túnica verde se volvió. ‘’Si dices un poco más de esa tontería.’’ Dijo con frialdad. ‘’Te cortaré la lengua.’’
El gordito adolescente de repente tembló violentamente, sus ojos brillaban de miedo, pero cerró la boca.
Cuando vio esto, Meng Hao comenzó a reconsiderar lo maravillosa que podría ser o no ser la situación. Pero tenía una personalidad persistente, así que respiró hondo y mantuvo su silencio.
Al cabo de un rato, cuando alcanzaron un punto a medio camino de la montaña, Meng Hao vio una hilera de edificios planos emergiendo de la niebla.
Siete u ocho jóvenes vestidos con batas de cáñamo estaban sentados fuera de los edificios. Parecían agotados. Mientras Meng Hao y los demás se acercaban, los jóvenes los notaron, pero no saludaron.
A cierta distancia, un joven vestido con una túnica azul claro estaba sentado en un peñasco. Su rostro era largo, casi como un caballo, y su túnica era obviamente más cara y elegante que los que usaban los otros jóvenes. Aunque tenía un rostro frío, cuando el hombre de túnica verde se acercó guiando a Meng Hao, el joven se levantó y lo saludó con los puños ahuecados.
“Saludos, hermano mayor.”
‘’Estos son dos sirvientes recién llegados’’ dijo el hombre de túnica verde con impaciencia. “Por favor, arreglea su alojamiento.” Con eso, se volvió y se fue, sin siquiera mirar a Meng Hao y al otro joven.
Después de marcharse, el joven cara de caballo volvió a sentarse, cruzando las piernas y mirando fríamente a Meng Hao y al adolescente gordo.
‘’Este es el Cuartel de los Sirvientes del Norte’’ dijo con una voz fría y sin emociones. “La secta Confianza no soporta perezosos. Ahora que están aquí, trabajarán treinta años, después de los cuales pueden irte. Si tratan de escapar, bueno, hay muchas bestias salvajes en estas solitarias montañas, y seguramente morirán. Vayan a recibir su uniforme de trabajo. De ahora en adelante, estarán aislados del mundo mortal, y trabajarán pacíficamente como sirvientes. ”
El adolescente gordo tembló aún más, su rostro se llenó de desesperación. Meng Hao se mantuvo en calma. De hecho, en lo profundo de sus ojos había un brillo indescriptible. El hombre cara de caballo se dio cuenta. Había ocupado esta posición durante muchos años y había visto a muchos jóvenes capturados para ser sirvientes, pero nunca había visto a nadie tan tranquilo como Meng Hao.
‘’Si tienes un buen temperamento.’’ Dijo a la ligera. ‘’ Puede que no necesiten trabajar durante los treinta años completos. Pueden practicar la cultivación en su tiempo libre. Si logran llegar al primer nivel de la Condensación Qi, entonces serán ascendidos a la Secta Exterior.” Sacudió su manga ancha, con lo que dos túnicas de cáñamo aparecieron frente a Meng Hao y la adolescente gorda. En la parte delantera de cada túnica había una insignia de madera del tamaño de un pulgar, grabada con el carácter “Sirviente”.
Además de la túnica, había también un folleto pequeño, en la cubierta del cual estaban escritos tres caracteres: “Manual de Condensación Qi.”
Tan pronto como Meng Hao puso los ojos en los caracteres, comenzó a respirar con fuerza. Miró fijamente el folleto y recordó que al hablar de la mujer de rostro frío, el hombre de túnica verde había mencionado el séptimo nivel de Condensación Qi.
“Podemos llegar a ser discípulos de la Secta Externa cuando alcanzamos el primer nivel, pero esa mujer ya ha alcanzado el séptimo nivel… ¿Qué es la Condensación Qi? Tal vez esa sea la manera de convertirse en un Inmortal, como se habla en las historias. ”
Si ese era el pago que recibiría por su trabajo, bueno, podría no ser dinero, pero valdría cientos de piezas de oro en el mundo exterior. La emoción de Meng Hao aumentó. Cogió la túnica y la usó para envolver la insignia y el folleto.
“La Séptima Casa del Este es donde van a vivir. A partir de mañana, su trabajo es cortar madera. Diez leños cada uno, todos los días. No se les permite comer hasta que terminen de cortar.’’ Cerró los ojos.
Respirando profundamente, Meng Hao imitó al joven y saludó con los puños cerrados, luego caminó hacia la casa, seguido por el adolescente gordo. El edificio parecía ser una vivienda siheyuan de patio que se había ampliado varias veces. Siguiendo las señales, localizaron la séptima, luego abrieron la puerta y entraron.
La habitación no era grande. Contenía una mesa y dos camas pequeñas, y aunque sencilla, era bastante ordenada y limpia. El adolescente gordo se sentó en una de las camas, pero, incapaz de soportarlo más, empezó a llorar.
Tenía unos 12 o 13 años, y lloraba en voz alta. Seguramente se escuchaba afuera.
“Mi padre es un Señor, y se supone que yo también soy un Señor. No se supone que sea un sirviente. ‘’ Parecía extremadamente angustiado, y su pequeño cuerpo gordo temblaba.
“Deja de llorar”, dijo Meng Hao, tratando de consolarlo. “Piénsalo. No es tan malo aquí. Estamos trabajando para Inmortales. ¿Cuántas personas nos envidiarían si supieran? “Rápidamente cerró la puerta.
“No quiero trabajar para otras personas”, respondió. ‘’Mi matrimonio ya ha sido arreglado y los regalos de compromiso enviados. Mi pobre y bella dama ni siquiera se ha casado conmigo, sin embargo ya es viuda. ‘’ Cuanto más lloraba, más desconsolado estaba.
Una expresión extraña apareció en la cara de Meng Hao. Este adolescente regordete todavía era joven, pensó para sí. No puedo creer que le hayan prometido una esposa, pero ni siquiera ha sentido el toque de la mano de una mujer. Suspiró emocionalmente, pensando en lo increíble que sería ser rico. La familia de este adolescente regordete es tan rica que nunca tiene que preocuparse por comida o ropa. Y sin embargo no tengo nada. Incluso después de vender mi casa ancestral(Con ‘’casa ancestral’’ se refiere a que es la casa donde fue criado y de donde proviene) el año pasado, todavía le debo a Steward Zhou mucho dinero.
Pensar en el dinero que debía le hizo reír. Ahora que estaba aquí, Zhou podía venir a perseguirlo por el dinero si era lo suficientemente fuerte. Si no, estaría muerto cuando Meng Hao se marchara.
Cuanto más pensaba en este lugar, mejor se sentía al respecto. No necesitaba preocuparse por dinero, alojamiento o comida. Incluso consiguió un pago de cientos de piezas de oro, y eso fue antes de que incluso comenzara a trabajar. Teniendo en cuenta que se trataba de un lugar de residencia de Inmortales, se podría decir realmente que había sido rescatado inesperadamente de una situación desesperada.
El llanto del adolescente gordo había comenzado a molestarle. Ignorándolo, sacó el manual de la túnica de cáñamo y comenzó a leer. Después de leer la primera línea de la primera página, se sintió sorprendido.
“Una persona debe tener algo en que confiar. Si eres un mortal que desea riquezas y títulos, si eres un Cultivador que quiere vivir una vida libre de preocupaciones, únete a mi Secta Confianza. Puedes confiar en mí.” Ésa era la introducción al manual, y estaba firmada por el Patriarca Confianza.
Aunque sólo era un puñado de palabras, estaban llenas de un poder indescriptible. Era ambos: una invitación y una descripción de la Secta Confianza. Meng Hao se sintió entumecido, y entonces, de repente, todo tenía sentido.
“La Secta Confianza. ¿Si este es el sentido de la secta? La gente debe encontrar algo en lo que confiar; Cuando encuentren la Secta Confianza, entonces serán ricos, poderosos y libres de preocupación. ” Esto cada vez tenía más y más sentido. Se dio cuenta de que si hubiera tenido un funcionario en el que confiar, nunca habría fallado en los exámenes tres veces seguidas. Suspiró, su respeto por el Patriarca Confianza crecía, a quien nunca había conocido. Con esa frase, parecía como si una puerta en su vida se hubiera abierto repentinamente.
“En otras palabras, tengo que encontrar a alguien en quien confiar mientras estoy aquí. Si lo hago, no tendré que preocuparme por nada.” Sus ojos se hicieron más brillantes mientras continuaba escaneando el manual. Pronto, perdió la noción del tiempo, y ni siquiera notaba al adolescente gordo llorando junto a él.
El adolescente gordo finalmente lloró hasta dormirse alrededor de la medianoche, después de lo cual sus ronquidos comenzaron a reverberar alrededor de la habitación como un trueno. Meng Hao cerró el manual a regañadientes. Aunque se sentía muy cansado, sus ojos estaban llenos de vigor y energía.
“Este libro no vale 100 piezas de oro, ¡vale 1,000!”, Se dijo. Para alguien que siempre había soñado con convertirse en un oficial rico, algo que valiera 1.000 piezas de oro era más importante que nada, excepto su vida.
En su excitación, notó que los ronquidos del adolescente regordete habían cesado. Miró hacia arriba y vio que el joven se había sentado en la cama mientras agitaba sus brazos y murmuraba.
‘’ ¡Voy a golpearte! ¿¡Cómo te atreves a robar mi mantou!? ¡Voy a morderte! ¿¡Cómo te atreves a robarte a mi esposa!?’’ Mientras hablaba, se bajó de la cama, con los ojos todavía cerrados, agitando los puños con enojo. Entonces, sorprendentemente, agarró la mesa y mordió la esquina fuertemente con la boca, dejando una marca profunda. Luego se volvió a dormir y empezó a roncar.
Meng Hao lo observó un poco, sólo para confirmar que había estado caminando dormido justo ahora. Luego volvió a mirar la marca de la mordida, dándose cuenta de que nunca debería provocar al adolescente gordo cuando estaba dormido. Se alejó lentamente de él, luego volvió a mirar el manual, sintiéndose excitado.
“El noveno nivel de Condensación de Qi es el camino a ser un inmortal. Trabajando para ellos, tengo la oportunidad de convertirme en un inmortal. Ese es el pago más grande posible. Si me vuelvo un inmortal, debo tener la oportunidad de ser rico. “Meng Hao agarró el manual, sus ojos brillando intensamente. Finalmente había encontrado otro camino, distinto de estudiar para los exámenes.
En ese momento, la puerta se abrió de golpe con un golpe, y un fuerte “harumph”(harrumph es una expresión de desdeño o molestia, no sé cómo traduciría así que lo dejaré así) sonó.

(Continuará...) Si no quieres esperar, lee más gratis en Bookista @ Google Play.
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2018.11.13 17:12 marvarlife Al perro más flaco se le pegan las pulgas...

Ya el Fulgencio estaba cansado de tanta fregadera. Cuanti cosa que saliya mal era siempre él el culpable, naiden más!. Y esto le pasaba siempre, no importa dónde, ni cuándo ni cómo, era él, siempre él.
Estaba casi convencido que, como decia el dicho del Tío Licho, que él era el chucho flaco y que por tanto siempre a él se le pegaban las pulgas, es decir, no importaba qué había pasado, cómo había pasado, dónde había pasado, lo que fuera; éra claro que “al chucho más flaco se le pegan las pulgas”.
“A la chucha Maria, yo mejor me voy del cantón que ya no aguanto todo esto” dijo el Fulgencio ya sin ánimos de nada, derrotado y cansado de tanto batallar, de tanto aguantar con todo lo que le achacaban. Y agarró su matata onde puso dos mudadas viejas y zas!, se fue rumbo a donde le apuntaba la nariz.
“achis” dijo, como reflexionando, “si el mundo es grande y mis caites estan nuevitos, a volar caite pues y a echar pulgas a otro lado!” Y no escuchó los lamentos ni razones de la Maria ni de los cipotes quienes le rogaban dejara esa locura, que ellos lo necesitaban allí con ellos.
“nombe hijos, nombe Maria, yo me voy a ver quiago porque la verda quiero algo mejor pa ustedes. Este pueblo esta maldito y agora me voy y en cuanto pueda me los vengo a trer, se los prometo y pongo a Diosito como mi testigo” les dijo jurando haciendo cruz con sus dedos y chupeteandolos con un sonoro beso…y adiós, dijo y se fue con una determinación nunca vista en él.
Y caminó por los cerros y Colinas pasando por algunas viejas aldeas y caseríos y vió con tristeza que el mundo estaba como que muy pobre por todos esos lados; pero, el seguiría caminando, buscando, que según le habían contado, allá en la gran ciudad había trabajo, mucho trabajo y mucho pisto.
Ya las tortillas con queso seco se le habían acabado y sólo le quedaban dos pesos que no podía gastarlos sino en caso de ultra urgencia. El hambre no era de urgencia, el estaba acostumbrado a pasar hambre y además, había en el monte jocotes de pitarrillo y mangos indios que igual servían pa aplacar los ruidos de sus tripas protestonas.
Medio cansado se recostó a la orilla de un cristalino río que había encontrado. Puso su matata de almohada y se quedó viendo pal cielo azul. Pasó más de dos horas viendo las nubes hacer remolinos y formas diversas que se iban creando y desapareciendo al capricho de los juguetones vientos; estaba ido, pensando, soñando con la gran ciudad. De vez en cuando miraba pasar los grandes aviones allá a lo lejos y los miraba desaparecer en la inmensidad de aquel retechulo cielo.
Y se quedó dormido, soñando que un día sería él uno de los pasajeros de aquellos animals voladores; o talvez hasta el “motorista” de esos increíbles chunches!”. Estaba profundo, los ronquidos se esparcían por todos los alrededores y ni las moscas que se le paseaban por los lacios bigotes lograban despertarlo de su profundo soñar.
“Rrrrrrrrrrrrr, Nioooooo, Rrrrrrrrr….” Se escucho el sonido de un avión pequeño acercándose al río. El ruido de las hélices y los motores despertaron al Fulgencio; asustado sintió como si estaba en los algodonales de la hacienda de los Miranda donde cuando andaba en la corta de algodón, sin previo aviso, la avioneta que regaba veneno pasaba por encima de ellos, los cortadores, lanzando el DDT y otros polvos mata bichos. “Sólo mata los bichos, no es malo pa la gente” les decía siempre el caporal. “Sigan muchachos que falta semanas para terminar los cortes!”.
Pero esta avioneta era más grande y parecía que se iba a estrellar contra el río, volando bajo, requete bajo. “A la chucha, solo falta que esa avioneta se caiga y me echen la culpa a mi” dijo el Fulgencio; “yo mejor me voy!” Y se paró y agarrando su matata se sacudió el remendado pantalón, tratando de sacudirse la arena de la playita del cantarín rio.
Y allí es cuando vió aquellos bultos caer desde la fulgurante avioneta; cayeron más de 30 bultos al río, y flotando se fueron yendo con la corriente río abajo. Uno de los bultos cayó casi a la orilla del río, del lado donde Fulgencio estaba y se atascó en una rama de un palo de papaturro que topaba con el río. “Achis, quizas al fin me llego mi diya de suerte; Seguro que esos son bultos de ropita usada pa la gente pobre de estos montes” dijo contento, y se acercó al papaturro y logró “pescar” el bulto.
Pesaba bastante, no menos de 50 libras y estaba muy bien empacado, inclusive protegido contra el agua – resistente al agua, guaterpruf, como decían de los relojes Timex que a veces pasaban vendiendo por el cantón y que nadie podía comprar – y, “que gueno, la ropita no se mojó, que guena suerte!” dijo el Fulgengio muy animado y contento con su suerte.
Y se echó el bulto al hombro y caminó de regreso a su aldea. Llegó re cansado, las canillas temblando, 50 libras y sin comer no era tan chiche pero lo animaba el pensar que llevaba ropitas pa su mujer y sus hijos y la que sobrara la llevaría al tiangue del pueblo pa vender y sacar algunos pesos pa los frijoles.
“Bien dice el dicho, más vale tarde que nunca, verda Maria?” dijo Fulgencio con cara de satisfacción, orgulloso de poder traer algo Bueno a su familia. Y la Maria aun incrédula, presintiendo que alguna cosa mala podia traerles aquel chunche, se fue un tanto renuente a traer el cuchillo romo que usaba en la cocina pa cortar la yuca.
Le dió el cuchillo a Fulgencio quien, con ansias de descubrir lo que venía; comenzó a cortar con gran cuidado -para no romper ninguna pieza- aquel perfectamente amarrado bulto. Le tomó casi diez minutos desmaniar el dichoso bulto, se imaginaba cuanta ropa bonita venía, ropa de marca de la mandan los gringos pa los pobres del país pero que casi siempre se la cogian los encargados de recibir y distribuir y nunca llegaba a la gente que verdaderamente necesitaban.
“Achis, mira Maria, no es ropa este volado, crio que es harina de maiz seco!” dijo el Fulgencio desanimado y triste. Y la probó con un dedo. Estaba amarga y de un gusto feo.
“que mala suerte Maria, ya está pasada la triste harina, está amarga y tiene un sabor refeyo” exclamó ya enojado. “ya deciya yo, que esto era muy gueno pa ser cierto, malaya mi suerte!” dijo mirando al cielo como reclamando a alguien por aplastarle su efímera alegría que le había durado un solo día, el día entero que le llevó en regresar al rancho con el triste bulto al hombro.
Se sento desalentado y cabizbajo; ahora sí, se dijo a sí mismo, “todas esas babosadas y malas suertes eran su culpa”; y que a lo mejor, en verdad, él estaba “salado” y que todo lo malo que ocurría a su alrededor era su mera y única culpa.
Agarró el bulto y lo tiró en el patio de atrás del rancho a la par de un majoncho sin majonchos. “Lo siento Maria, me voy agora mesmo que tengo que seguir mi pensada”. Y no hubo ruego ni llorada de cipotes que lo disuadiera de retomar su, momentaneamente parado Proyecto.
“me voy a buscar la vida y no pararé hasta que estos mis caites estén gastados hasta las lonas o hasta que venga con diez mil pesos pa construir una casita Buena” dijo con gran aplomo, seguro que ahora si no regresaba sino era con suficiente pisto pa la casita y pa comer bien.
Y pensó que su viaje hacia oriente no le habia traido suerte y decidio salir rumbo opuesto, hacia occidente, talvez, si tenia suerte podía llegar a la mera capital donde si abundaban los trabajos. Pasó tres días camina y camina, por ratos conseguía jalón montado en alguna carreta de bueyes o en tractores jala cana. Llegó a un pequeño pueblo de calles empedradas y casas de calicanto, techos de teja roja. Le pareció re bonito, un carretero le habia dicho que en ese pueblo había gente de pisto que talvez con un poco de suerte podría conseguir trabajo.
Caminó hacia el centro, como le había indicado el carretero y pasó enfrente del parque del centro donde alrededor se veían casas más grandes y más bonitas, con sus grandes corredores y amuebladas con muebles de madera fina y hamacas tejidas. Era la zona de casas de los ricos del pueblo y también donde, en el lado opuesto a las grandes casas, se erigía una Hermosa iglesia de estilo barroco con su gran campanario y sus grandes y elaboradas puertas de maderas finas.
A la derecha de la iglesia estaba el edificio de la alcaldía municipal, una construcción de paredes blancas y adornadas con ladrillos rojizos que contrastaban y resaltaban con buen gusto la moderna construcción.
Fulgencio estaba anodadado y miraba pa todos lados, este pueblo era “arrecho”, una chulada, nada que ver con su caserio pobre, pensó. La gente se paseaba bien vestida y alegre por el gran parque, algunos iban rumbo a la iglesia, otros sentados en las cómodas y preciosas bancas de madera y hierro forjado bajo las sombras de los frondosos árboles de abetos y pinos verdes. Estaba Seguro que era aquí, en este re-bonito pueblo donde su suerte cambiaría; y, con fervor y mirando hacia la Hermosa iglesia le pidió a Dios que esta vez si le echara una mano de a deveras; que confiaba en él; que cuando regresara le pondría un altar al niño Jesús y a San Crisantemo, se lo prometió con gran fe y devoción acompañando su petición con una serie de siete persignaciones y supiros.
Mientras esto pasaba, allá en el río donde habian caído los bultos del cielo, había pasado a darle agua a su burro un campesino del mismo caserío donde Fulgencio vivía. Mientras tomaba agua él y su burro, vio a lo lejos una polvareda. Por puro instinto y, por si acaso era cosa del diablo, escondió al burro en los matorrales y él se escondió detrás del palo de papaturro y se quedó allí en silencio, observando la polvareda acercarse a gran velocidad. Era un gran pickup truck, un Toyota nuevecito del que se bajaron cuatro hombres armados con fusiles y pistolas. Se miraban como personas de “malas pulgas”, y recorrieron la orilla del rio buscando algo y maldiciendo su mala suerte.
Uno de ellos, el que parecía ser el mero jefe dijo en voz alta y de pocos amigos: “Busquen bien pendejos que si no encuentramos ese paquete nos jodemos todos!”. Y buscaron por casi una hora y no encontraban el tal paquete. El Jefe habló de nuevo y dijo: Si el paquete no está por aquí, alguno de estos campesinos estúpidos lo ha de haber encontrado.
Vamos a pasar por los caseríos y ofrecemos una recompensa a quien sepa de el paquete o de quién lo tenga. Y se fueron de aldea en aldea y nadie sabía nada.
Chilo, el campesino amigo de Fulgencio suspiró hondo al ver a aquellos maleantes irse. Con seguridad pasarian por su aldea, pero allí, según Chilo, no encontrarían nada pues en su aldea la gente no salia pa ningún lado; él era el único que con su burro acarreaba leña pa vender en los caseríos de los alrededores.
“amonos burro no vaya ser el diablo questos maishtros nos encuentren y piensen que nojotros encontramos su bulto” Y se fue a paso rápido a su casa allá en la aldea antes que otra cosa sucediera. Llegó medio asustado aun, pero ya más tranquilo.
Le contó su mujer, la Nancha, que unos hombres como guardias, bien armados, habían pasado por la aldea buscando un chunche y que pagaban diez mil pesos a quien supiera de ese volado. “diez mil pesos, te podes imaginar vos Chilo!” dijo la mujer haciendo ademanes y soñando con todo ese pisto en la bolsa de su desgastado delantal.
En la casa de Fulgencio, la María se asustó al ver a aquellos cuatro enpistolados. Tenían cara de malos y le temblaron las patas al escuchar que andaban buscando un bulto y que daban una recompensa en puro cash, diez mil pesos, sin hacer preguntas ni averiguaciones. La Maria sólo les dijo “no señorones, aquí no hemos visto nada”.
Los hombres se fueron rumbo a la siguiente aldea, se veian frustrados y desesperados; María corrió al patio y vió que el paquete estaba allí y sintió un escalofrío sabiendo que era eso lo que aquellos hombres peligrosos buscaban. “es que ese burro del Fulgencio solo en problemas nos mete!” dijo la Maria; “malaya que ni estando lejos nos siga trayendo mala suerte; Dios nos libre” dijo enfadada, pero mas que enfadada, re asustada.
Se fue donde su amiga la Nancha a preguntar si estaba por allí el Chilo. “puesi aquí esta vos Maria, pa que te es gueno ese gueno para nada?” Y le contó el cuento de los enpistalados y le contó que el Fulgencio había hallado el tal bulto pero que ella no había tenido valor de decírselo a los hombres pues le dieron miedo con sus caras de bravos y malas gentes.
“Achis, Maria, ya salimos de pobres!; orita mesmo me voy a buscar a esos maishtros y les entrego el bulto” dijo emocionado el Chilo quién había escuchado la conversación de las mujeres.
“estás siguro vos Chilo?” dijo la Nancha con el seño bien fruncido de pura preocupación. “hay que tener cuidado que la Maria tiene razón, esos hombres se ven como malos. “no seyas bruta mujer, no ves que esos dijeron que el tal paquete valia mas de “cincuenta mil verdes”…y verdes son los meros dolares gringos, así es que diez mil pesos es como que nada para ellos”
Se fue Chilo a buscar a los dueños del dichoso paquete. Como pudo lo amarró de nuevo y lo subió al lomo de su burro y se fueron, burro y hombre, en busca de fortuna. Poco habían recorrido cuando vió venir en sentido contrario la veloz polvareda que ya antes había visto allá río abajo. Y se paró en el medio de la callejuela de polvo, mas apta para carretas y burros que para vehiculos motorizados, y les hizo señas de parar. “que te pasa idiota, apártate o te aplastamos” le grito desde la cama del pickup uno de los pistoleros.
Chilo no se apartó y, más por lástima al burro que a aquel bruto campesino, metieron los frenos y pararon. “guenas tardes señores, aquí les traigo el bulto que buscan, lo encontró mi amigo el Fulgencio y pensó quera ropa usada pero sólo encontró un polvo rancio y dejó el paquete tirado”.
Se miraron los bandidos los unos a los otros, incrédulos, era una gran suerte, se habían salvado de una segura muerte; el gran Jefe de la capital nunca les habría perdonado esa pérdida. Se bajaron y comprobaron que, en efecto, era el tan ansiado paquete.
No sabían si matar de una vez a Chilo y su burro o si dejarlos ir. A ellos les daba lo mismo una cosa o la otra. Se inclinaron por lo mas facil para ellos, matarlo y ya. “Diosito me los puso en el camino, son ustedes el milagro que mi chero Fulgencio y yo hemos estado pidiendo dende años atrás; con el pistillo que ustedes nos darán, salimos de pobres; bendito seya El Niño de Atocha y ustedes” les dijo alegre Chilo.
El jefe hizo señas a sus tres matones que se detuvieran. Las palabras de Chilo le recordaron de su propia historia, cuando el era pobre e ingenuo, cuando el era bueno y sin mancha. Y allí mismo saco de su bolsa los diez mil pesos prometidos, se los dió al Chilo quien jamas en su vida habia visto semejante rimero de billetes juntos, todos de cien pesos cada uno. Era pisto equivalente a diez años de trabajo de él y Fulgencio juntos. Vaya con Dios amigo, jamas cuentes de esto a nadie, dijo el jefe a Chilo.
La Maria construyo su casita con sus cinco mil pesos y hasta le sobro pa montar una medio tiendita. El Fulgencio regresó un año después, venía con quinientos pesos que había logrado ahorrar, no era mucho, pero al menos era algo pa comenzar se había dicho. De todas maneras ya se sentía muy triste y sólo lejos de su Maria y sus cipotes con quienes no se habia podido comunicar desde el día que se fue.
Se sorprendió al pasar por el rancho del Chilo; ya no era un rancho, era una bonita casa de adobe y tejas de la que en el techo salía una antenna de televisión como la de sus patrones allá en San Chico, el pueblo de los maishtros ricos. Pero estaba ansioso por llegar a su rancho y siguió de largo.
Se acerco a su rancho que ya tampoco era un rancho. Era también una bonita casa, igual que la del Chilo, y con un rotulo de la Coca Cola que ademas decia Tienda Maria.
Y salieron Mariay los cipotes, y se abrazaron y lloraron emocionados, al fin de nuevo juntos, y, entre risas, abrazos y alegria, a modo de chiste, dijo la Maria “Todo esto es culpa tuya Fulgencio”, y le explicó después la historia del bulto de polvos rancios…en ese mismo momento pasaba por enfrente un chucho aguacatero, flaco y triste. Y dijo Fulgencio, “venite Firulais, ya se acabaron tus días de chucho pobre y pulgoso; te quedas con nosotros ...y nunca más quiso Fulgencio escuchar ni repetir aquel dicho de que “al perro más flaco se le pegan las pulgas”
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2018.08.06 22:05 andreina139 BULIMIA Y ANOREXIA: APRENDE SOBRE SUS DIFERENCIAS

BULIMIA Y ANOREXIA: APRENDE SOBRE SUS DIFERENCIAS
Vivimos en un mundo sobrecargado de información y contenido, donde se venden falsas realidades y modelos en las redes sociales de cómo deberías ser, cómo debe lucir tu familia, cómo deben ser tus amigos, y lo que debes hacer para lograr ese tipo de vida, generando problemas así como la bulimia y la anorexia.
Contrasta con la realidad, con las imperfecciones de la sociedad en la que estamos, de la nación a la que pertenecemos, incluso a nuestra propia crianza. Lo cierto es que la juventud esta siendo llevada a cumplir patrones que lejos de la realidad son mentiras.
Las enfermedades, los problemas y desordenes atacan mayormente a adolescentes con necesidad de aceptación o valoración, comparándose con chicos y chicas que lucen atributos, talentos o posesiones y reflejan que éstos los hacen felices.
Parte de esas luchas antes mencionadas, por el contraste de lo real con lo ficticio que se muestran en los medios de comunicación, desemboca en trastornos como la bulimia y la anorexia cuyos casos han sido reportados en todos los continentes.
Vamos a ir más en detalle para poder entender los contrastes, la detección, cómo afectan estos trastornos, y cómo podemos prevenirlos, atacando distintos puntos y áreas de la vida porque la bulimia y la anorexia no se curan atacando de frente.
Debemos encontrar sus puntos débiles y poder tratarlos desde distintas áreas. Si tu pareja, un amigo, un familiar, o incluso tú misma estás padeciendo uno de éstos trastornos o tienes algún síntoma entonces sigue leyendo.
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¿QUÉ ES LA BULIMIA?

La bulimia es un desorden psicológico y sobretodo alimenticio que se caracteriza en que el paciente no presenta hábitos saludables en su alimentación, presenta dos etapas bien definidas dentro de la misma.
La primera etapa es donde come todo lo que puede (atracón), y luego se siente culpable y arrepentido por lo que hizo y desecha el exceso de comida con laxantes o vómito por miedo a subir de peso, afectando su estado de ánimo y se deprime.

¿QUIÉNES SE VEN AFECTADOS POR LA BULIMIA Y LA ANOREXIA?

En todos los continentes se han reportado casos de la bulimia y la anorexia que empieza a hacer estragos desde la adolescencia sobre todo en mujeres ya que de cada 10 casos reportados sólo uno es del género masculino y el resto es presentado por féminas.
El atracón es un período donde por un pequeño espacio de tiempo el paciente ingiere cantidades agresivas de alimento, más que cualquier otra persona, alternando éste episodio con ayunos prolongados o baja alimentación y al tiempo vuelve el atracón.
Causando de esta forma un círculo vicioso, un cuadro clínico delicado que debe ser tratado sobre todo con la ayuda de personas externas aunque un paciente de bulimia toma la iniciativa de abandonar dicha conducta a diferencia del que presenta anorexia.

¿CÓMO SON SUS HÁBITOS?

Luego del antes mencionado atracón, cuando el individuo se siente mal por lo que hizo, busca una conducta que contrarreste esa ganancia de peso que no es deseada para el paciente, entonces recurre al vómito como medio más recurrente.
Ese método de purga es empleado por un 80-90% por ciento de las personas que reciben tratamientoen centros clínicos, luego del vómito desaparecen los malestares físicos y se va el temor a ganar peso, algunos emplean laxantes diuréticos y ayunos.
Sumado a esto otros prefieren llevar a cabo sesiones de ejercicios intensos, usar saunas o baños calientes para perder líquido corporal​, fumar para no tener hambre, racionar el alimento, ingerir pastillas para adelgazar y no tomar líquido.

¿CÓMO AFECTA EL CUERPO?

La bulimia es peligrosa ya que deteriora gradualmente la persona afectando sus sentidos, conducta, se retrae y se sumerge en la soledad, aumentan los cuadros depresivos, las defensas del cuerpo disminuye la salud en general.
Además de esto hay problemas a corto plazo que se han reportado como erosión dental, deficiencias nutricionales, arritmias cardíacas, deshidratación por estrés o calor, deficiencias en los huesos, problemas menstruales, y enfermedades renales como cálculos.

¿QUÉ ES LA ANOREXIA?

La anorexia nerviosa es junto a la bulimia un desorden alimenticio común sobretodo en las mujeres, consiste básicamente en que el paciente presenta un rechazo de la comida y teme obsesionadamente engordar.
Produce en la persona que lo padece una debilidad general ya que su cuerpo no asimila nutrientes esenciales para las funciones del organismo y puede ocasionar la desnutrición, hambre, además de perder excesivamente su peso y masa corporal.
Se trata de es un trastorno especifico donde se busca perder peso, y viene de la mano de un daño de la imagen personal por el cuadro patológico que presenta el afectado, trayendo consecuencias graves pudiendo causar incluso la muerte.

¿COMO AFECTA Y A QUÉ SE DEBE?

Afecta principalmente de dos formas, la forma restrictiva: es cuando el afectado no vomita sino que busca disminuir su peso haciendo ejercicio, tampoco consume medicamentos, para conseguir su ideal que es el no ganar peso.
la otra forma de anorexia es la denominada alimentación compulsiva/autoliberadora: donde se producen todos los síntomas anteriores y el uso de sustancias que ayudan a disminuir el peso la modalidad del vómito autoprovocado.
La mayoría de los pacientes tienen una forma de ser muy marcada antes de que éste desorden salga a la luz y es una tendencia al perfeccionismo, una autoestima baja y una personalidad con tendencia a ser muy obsesiva.
La imagen que una persona tenga de sí misma podría significar un riesgo, a veces sentirse con sobrepeso es una causa para que aparezcan desórdenes alimenticios como la anorexia cuando en realidad no hay un sobrepeso como tal.
Un punto que es riesgoso en la aparición de este trastorno es la presión que ejercen los círculos sociales donde relacione el individuo y se controle el peso tal como por ejemplo, los bailarina/as, gimnasta/s, ciclista/s y otros deportes profesionales.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA ANOREXIA?

Existen criterios para determinar la presencia de anorexia tales como: una delgadez extrema voluntaria no de contextura y rechazo a tener un peso más allá de lo que es considerado normal. También presenta un fuerte miedo a aumentar de peso.
Una persona anoréxica es aquella que tiene un peso corporal por debajo del 85 por ciento del esperado según la edad, la estatura o el (I.M.C) índice de masa corporal por debajo del 17,5. Generalmente estas personas no están conformes con su cuerpo.
Conoce más acerca de bulimia y anorexia
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2018.07.27 23:08 andreina139 CÓMO OBTENER PIERNAS MÁS LARGAS

CÓMO OBTENER PIERNAS MÁS LARGAS
Muchas mujeres y también hombres desean aumentar su tamaño por lo que recurren a diferentes estrategias para conseguir piernas más largas , algo que realmente no es fácil.
Tener piernas más largas necesita de tiempo, dinero y mucha constancia, lograr esto no es tan fácil como algunos piensan, pues creen que simplemente se trata de algo quirúrgico y ya, o que con unos ejercicios simples van a conseguirlo.
Cuando en realidad, hacer esto significa que puede estar en riesgo nuestra propia vida, aunque siempre tomamos el hecho alargar nuestras piernas como algo sin importancia, como hacernos una limpieza facial, pero no, eso no es así.
Si fuera tan fácil ya muchas personas habrían conseguido tener piernas más largas y aumentar así su tamaño, aunque la verdad es que hay formas naturales de conseguir el aumento de tamaño de las piernas.

¿CÓMO TENER PIERNAS MÁS LARGAS MANERA NATURAL?

Eso es lo que trataremos en este artículo que les vamos a presentar hoy, si lo sigue al pie de letra, usted conseguirá unos centímetros mas de manera saludable y divertida:

1.- PIERNAS MÁS LARGAS CON CIRUGÍA

Hoy día realizarse una cirugía estética implica muchas variables, el cómo nos sintamos con nosotros mismos es una de ellas, nuestro estado de ánimo nos va a permitir estar tranquilos y de allí el resultado de la intervención.
El hecho de alargar las piernas es algo delicado, más si se involucra la cirugía o la intervención quirúrgica, porque esto puede influir en nuestra vida diaria, los resultados no son totales y las dificultades pueden ser muchas.
Así que cuando vayamos a tomar una decisión debemos estar con la mente abierta a todas las posibilidades, así de pronto concluimos que como estamos, estamos bien y que no hacen falta modificaciones.
Lograr tener piernas más largas es un procedimiento largo a nivel del proceso de la operación, se trata de injertar una prótesis en las rodillas que permite obtener unos centímetros más de altura, esta operación puede durar unas 10 horas.
La rehabilitación suele ser bastante larga, ya que los tejidos, músculos y huesos intervienen en conjunto en este proceso de tener piernas más largas , y puede llegar a durar unos dos años para volver a disfrutar de nuestra vida cotidiana.
Puede usted tomar la decisión que desee, pero es bueno permitirnos tratar de ofrécele una manera más sencilla al cuerpo de conseguir piernas más largas y así cambiar su aspecto físico.

2.- ANTES DE TOMAR LA DECISIÓN DE TENER PIERNAS MÁS LARGAS DEBES PENSAR.

¿Como me siento conmigo en este momento? ¿Estoy lo suficientemente clara en la decisión que voy a tomar? ¿Qué pasa porque estoy pensando esto? Son algunas de las interrogantes que demos hacernos antes de cualquier paso.
Sucede que muchas personas se tomas ciertas cosas a la ligera, se dejan llevar por el impulso y hace cosas de las que luego se arrepientes, no se detiene a preguntarse qué pasaría después de tomar esa decisión.
Nuestro deber es tratar de que nuestra mente se abra y logremos obtener tantas respuestas como sean necesarias, buscar alternativas y ver si están dentro de nuestras posibilidades.
Todos deseamos tener un cuerpo ideal, eso es algo humano, ya que no vemos a los perros deseando cambiar su aspecto físico, pues esto es algo que viene de nuestros deseos de querer ser “perfectos”
Pero la perfección no sabemos a ciencia cierta que es, no sabemos si realmente existe, así que nos sometemos a tratamientos y cirugías invasivos que quizá nos haga mucho más daño que ser como somos y ya.
Pensemos primero antes de tomar cualquier cambio radical en nuestro cuerpo, esto puede afectarnos de manera psicológica profundamente y luego de la operación quizá ya no haya vuelta atrás.

3.- ASISTIR AL PSICÓLOGO ANTES DE CUALQUIER CAMBIO RADICAL.

A nivel de cirugía estética todos los profesionales están de acuerdo que cada paciente que se vaya a someter a una cirugía de cambio radical físico, debe estar expuesto a un largo tratamiento psicológico.
Realizarse una operación porque estamos enfermos y vamos a conseguir con esto una mejoría en la salud, no es lo mismo que hacerse una modificación sin ninguna razón de peso (una enfermedad).
Por lo tanto, el profesional de la medicina está muy claro que no puede realizar una operación que involucre un cambio tan radical sin solicitarle al paciente que primero agote todas las posibilidades psicológicas.
Piernas más largas
Fuente: Piernas más largas
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2018.04.07 18:18 marvarlife Al perro más flaco se le pegan las pulgas!

Al chucho más flaco se le pegan las pulgas!
Ya el Fulgencio estaba cansado de tanta fregadera. Cuanti cosa que saliya mal era siempre él el culpable, naiden más!. Y esto le pasaba siempre, no importaba dónde, ni cuándo ni cómo, era él, siempre él.
Estaba casi convencido que, como decia el dicho del Tío Licho, que él era el chucho flaco y que por tanto siempre a él se le pegaban las pulgas, es decir, no importaba qué había pasado, cómo había pasado, dónde había pasado, lo que fuera; éra claro que era él el responsable...”al chucho más flaco se le pegan las pulgas” resonaba en su cabeza.
“A la chucha Maria, yo mejor me voy del cantón que ya no aguanto todo esto” dijo el Fulgencio ya sin ánimos de nada, derrotado y cansado de tanto batallar, de tanto aguantar con todo lo que le achacaban. Y agarró su matata onde puso dos mudadas viejas y zas!, se fue rumbo a donde le apuntaba la nariz.
“achis” dijo, como reflexionando, “si el mundo es grande y mis caites estan nuevitos, a volar caite pues y a echar pulgas a otro lado!” Y no escuchó los lamentos ni razones de la Maria ni de los cipotes quienes le rogaban dejara esa locura, que ellos lo necesitaban allí con ellos.
“nombe hijos, nombe Maria, yo me voy a ver quiago porque la verda quiero algo mejor pa ustedes. Este pueblo esta maldito y agora me voy y en cuanto pueda me los vengo a trer, se los prometo y pongo a Diosito como mi testigo” les dijo jurando haciendo cruz con sus dedos y con un sonoro beso en el dedo gordo y levantando la cruz al cielo; “adiós!” dijo y se fue con una determinación nunca vista en él.
Y caminó por los cerros y Colinas pasando por algunas viejas aldeas y caseríos y vió con tristeza que el mundo estaba como que muy pobre por todos esos lados; pero, el seguiría caminando, buscando, que según le habían contado, allá en la gran ciudad había trabajo, mucho trabajo y mucho pisto.
Ya las tortillas con queso seco se le habían acabado y sólo le quedaban dos pesos que no podía gastarlos sino en caso de ultra urgencia. El hambre no era de urgencia, el estaba acostumbrado a pasar hambre y además, había en el monte jocotes de pitarrillo y mangos indios que igual servían pa aplacar los ruidos de sus tripas protestonas.
Medio cansado se recostó a la orilla de un cristalino río que había encontrado. Puso su matata de almohada y se quedó viendo pal cielo azul. Pasó más de dos horas, viendo las nubes hacer remolinos y formas diversas allá en el cielo; estaba ido, pensando, soñando con la gran ciudad. De vez en cuando miraba pasar los grandes aviones allá a lo lejos y los miraba desaparecer en la inmensidad de aquel retechulo cielo.
Y se quedó dormido, soñando que un día sería él uno de los pasajeros de aquellos animals voladores; o talvez hasta el “motorista” de esos increíbles chunches!”. Estaba profundo, los ronquidos se esparcían por todos los alrededores y ni las moscas que se le paseaban por los lacios bigotes lograban despertarlo de su profundo soñar.
“Rrrrrrrrrrrrr, Nioooooo, Rrrrrrrrr….” Se escucho el sonido de un avión pequeño acercándose al río. El ruido de las hélices y los motores despertaron al Fulgencio; asustado sintió como si estaba en los algodonales de la hacienda de los Miranda donde cuando andaba en la corta de algodón, sin previo aviso, la avioneta que regaba veneno pasaba por encima de ellos, los cortadores, lanzando el DDT y otros polvos mata bichos. “Sólo mata los bichos, no es malo pa la gente” les decía siempre el caporal. “Sigan muchachos que falta semanas para terminar los cortes!”.
Pero esta avioneta era más grande y parecía que se iba a estrellar contra el río, volando bajo, requete bajo. “A la chucaha, solo falta que esa avioneta se caiga y me echen la culpa a mi” dijo el Fulgencio; “yo mejor me voy!” Y se paró y agarrando su matata se sacudió el remendado pantalón, tratando de sacudirse la arena de la playita del cantarín rio.
Y allí es cuando vió aquellos bultos caer desde la fulgurante avioneta; cayeron más de 30 bultos al río, y flotando se fueron yendo con la corriente río abajo. Uno de los bultos cayó casi a la orilla del río, del lado donde Fulgencio estaba y se atascó en una rama de un palo de papaturro que topaba con el río. “Achis, quizas al fin me llego mi diya de suerte; Seguro que esos son bultos de ropita usada pa la gente pobre de estos montes” dijo contento, y se acercó al papaturro y logró “pescar” el bulto.
Pesaba bastante, no menos de 50 libras y estaba muy bien empacado, inclusive protegido contra el agua – resistente al agua, como decían de los relojes Timex que a veces pasaban vendiendo por el cantón y que nadie podía comprar – y, “que gueno, la ropita no se mojó, que guena suerte!” dijo el Fulgengio muy animado y contento con su suerte.
Y se echó el bulto al hombro y caminó de regreso a su aldea. Llegó re cansado, las canillas temblando, 50 libras y sin comer no era tan chiche pero lo animaba el pensar que llevaba ropitas pa su mujer y sus hijos y la que sobrara la llevaría al tiangue del pueblo pa vender y sacar algunos pesos pa los frijoles.
“Bien dice el dicho, más vale tarde que nunca, verda Maria?” dijo Fulgencio con cara de satisfacción, orgulloso de poder traer algo Bueno a su familia. Y la Maria aun incrédula, presintiendo que alguna cosa mala podia traerles aquel chunche, se fue un tanto renuente a traer el cuchillo romo que usaba en la cocina pa cortar la yuca.
Le dió el cuchillo a Fulgencio quien, con ansias de descubrir lo que venía; comenzó a cortar con gran cuidado -para no romper ninguna pieza- aquel perfectamente amarrado bulto. Le tomó casi diez minutos desmaniar el dichoso bulto, se imaginaba cuanta ropa bonita venía, ropa de marca de la mandan los gringos pa los pobres del país pero que casi siempre se la cogian los encargados de recibir y distribuir y nunca llegaba a la gente que verdaderamente necesitaban.
“Achis, mira Maria, no es ropa este volado, crio que es harina de maiz seco!” dijo el Fulgencio desanimado y triste. Y la probó con un dedo. Estaba amarga y de un gusto feo.
“que mala suerte Maria, ya está pasada la triste harina, está amarga y tiene un sabor refeyo” exclamó ya enojado. “ya deciya yo, que esto era muy gueno pa ser cierto, malaya mi suerte!” dijo mirando al cielo como reclamando a alguien por aplastarle su efímera alegría que le había durado un solo día, el día entero que le llevó en regresar al rancho con el bulto al hombro.
Se sento desalentado y cabizbajo, ahora sí, se decía a si mismo, que todas esas babosadas y malas suertes eran su culpa, y que a lo mejor, en verdad, el estaba “salado” y que todo lo malo que ocurría a su alrededor era su mera y única culpa.
Agarró el bulto y lo tiró en el patio de atrás del rancho a la par de un majoncho sin majonchos. “Lo siento Maria, me voy agora mesmo que tengo que seguir mi pensada”. Y no hubo ruego ni llorada de cipotes que lo disuadiera de retomar su, momentaneamente parado Proyecto.
“me voy a buscar la vida y no pararé hasta que estos mis caites estén gastados hasta las lonas o hasta que venga con diez mil pesos pa construir una casita Buena” dijo con gran aplomo, Seguro que ahora si no regresaba sinno era con suficiente pisto pa la casita y pa comer bien. Y penso que su viaje hacia oriente no le habia traido suerte y decidio salir rumbo opuesto, hacia occidente, talvez, si tenia suerte podia llegar a la mera capital donde si abundaban los trabajos. Paso tres dias camina y camina, por ratos conseguia Jalon montado en alguna carreta de bueyes o en tractors jala cana. Llego a un pequeno pueblo de calles empedradas y casas de calicanto, techos de teja roja. Le parecio re bonito, un carretero le habia dicho que en ese pueblo habia gente de pisto que talvez con un poco de suerte podria conseguir trabajo. Camino hacia el centro, como le habia indicado el carretero y paso enfrente del parque del centro donde alrededor se veian casas mas grandes y mas bonitas, con sus grandes corredores y amuebladas con muebles de madera fina y hamacas tejidas. Era la zona de casas de los ricos del pueblo y tambien donde en el lado opuesto a las grandes casas, se erigia una Hermosa iglesia de estilo barroco con su gran campanario y sus grandes y elaboradas puertas de maderas finas. A la derecho de la iglesia estaba el edificio de la alcaldia municipal, una construccion de paredes blancas y adornadas con ladrillos rojizos que contrastaban y resaltaban con buen gusto la moderna construccion.
Fulgencio estaba anodadado y miraba pa todos lados, este pueblo era “arrecho”, una chulada, nada que ver con su caserio pobre. La gente se paseaba, bien vestida y alegre por el gran parque, algunos iban rumbo a la iglesia, otros sentados en las comodas y preciosas bancas de madera y hierro forjado bajo las sombras de los frondosos arboles de abetos y pinos verdes.Estaba Seguro que era aqui, en este pueblo, donde su suerte cambiaria; y, con fervor y mirando hacia la Hermosa iglesia le pidio a Dios que esta vez si le echara una mano de deveras; que confiaba en el, que cuando regresara le pondria un altar al nino Jesus y a San Crisantemo, se lo prometio con gran fe y devocionacompanando se peticion con una serie de siete persignaciones y supiros.
Mientras esto pasaba, alla en el rio donde habian caido los bultos del cielo, habia pasado a darle agua a su burro un campesino del mismo caserio donde Fulgencio vivia. Mientras tomaba agua el y su burro, vio a lo lejos una polvareda. Por puro instinto y, por si acaso, escondio al burro en los matorrales y el se escondio detras del palo de papaturro y se quedo alli en silencio, observando la polvareda acercarse a gran velocidad. Era un gran pickup truck, un Toyota nuevecito del que se bajaron cuatro hombres armados con fusiles y pistolas. Se miraban como personas de “malas pulgas”, y recorrieron la orilla del rio buscando algo y maldiciendo su mala suerte.
Uno de ellos, el que parecia ser el mero jefe dijo en voz alta y de pocos amigos: “Busquen bien pendejos que si no encuentramos ese paquete nos jodemos todos!”. Y buscaron por casi una hora y no encintraban el tal paquete. El Jefe hablo de nuevo y dijo: Si el paquete no esta por aqui, alguno de estos campesinos estupidos lo ha de haber encontrado. Vamos a pasar por los caserios y ofrecemos una recompensa a quein sepa de el paquete o a quien lo tenga. Y se fueron de aldea en aldea y nadie sabia nada. Chilo, el campesino amigo de Fulgencio suspiro hondo al ver a aquellos maleantes irse. Con seguridad pasarian por su aldea pero alli, segun Chilo, no encontrarian nada pues en su aldea la gente no salia pa ningun lado; el era el unico que con su burro acarreaba lena pa vender en los caserios de los alrededores. “amonos burro no vaya ser el diablo questos maishtros nos encuentren y piensen que nojotros encontramos su bulto” Y se fue a paso rapido a su casa alla en la aldea antes que otra cosa sucediera. Llego medio asustado aun, pero ya mas tranquilo. Le conto su mujer, la Nancha, que unos hombres como guardias, bien armados, habian pasado por la aldea buscando un chunche y que pagaban diez mil pesos a quien supiera de ese volado. “diez mil pesos, t epodes imaginar vos Chilo!” dijo la mujer hacienda ademanes y sonando con todo ese pisto en la bolsa de su desgastado delantal.
En la casa de Fulgencio, la Maria se asuto al ver aquellos cuatro enpistolados. Tenian cara de malos y le temblaron las patas al escuchar que andaban buscando un bulto y que daban una recompense en puro cash, diez mil pesos, sin ahcer preguntas ni averiguaciones. La Maria solo les dijo “no senorones, aqui no hemos visto nada”. Los hombres se fueron rumbo a la siguiente aldea, se veian frustrados y desesperados; Maria corrio al patio y vio que el paquete estaba alli y sintio un escalofrio sabiendo que era eso lo que aquellos hombres peligrosos buscaban. “es que ese burro del Fulgencio solo en problemas nos mete!” dijo la Maria; “malaya que ni estando lejos nos siga trayendo mala suerte; Dios nos libre” dijo enfadada, pero mas que enfadada, re afligida. Se fue donde su amiga la Nancha a preguntar s estaba por alli el Chilo. “puesi aqui esta vos Maria, pa que tee s gueno ese gueno para nada?” Y le conto el cuento de los enpistalados y le conto que el Fulgencio habia hayado el tal bulto pero que ella no habia tenido valor de decirselo a los hombres pues le dieron miedo con sus caras de bravos y malas gentes. “Achis, Maria, ya salimos de pobres; orita mesmo me voy a buscar a esos maishtros y les entrego el bulto” dijo emocionado el chilo quien habia escuchado la conversacion de las mujeres. “estas siguro vos Chilo?” dijo la Nancha con el seno bien fruncido de pura preocupacion. “hay que tener cuidado que la Maria tiene razon, esos hombres se ven como malos. “no seyas bruta mujer, no ves que esos dijeron que el tal paquete valia mas de “cincuenta mil verdes”…y verdes son los meros dolares grngos, asi es que diez mil pesos es como que nada para ellos” Se fue Chilo a buscar a los duenos del Famoso paquete. Como pudo lo amarro de nuevo y lo subio al lomo de su burro y se fueron. Poco habian recorrido cuando vio venire n sentido contrario la veloz polvareda que ya antes habia visto alla rio abajo. Y se paro en el medio de la callejuela de polvo, mas apta para carretas y burros que para vehiculos motorizados, y les hizo senas de parar. “que te pasa idiota, apartate o te aplastamos” le grito desde la cama del pickup uno de los pistoleros. Chilo no se aparto y, por lastima al burro mas que al bruto campesino, metieron los frenos y pararon. “guenas tardes senores, aqui les traigo el bulto que buscan, lo encontro mi amigo el Fulgencio y penso que era ropa usada pero solo encontro un polvo rancio y dejo el paquete tirado”. Se miraron los bandidos los unos a los otros, incredulous, era una gran suerte, se habian salvado de una segura muerte; el gran Jefe de la capital nunca les habria perdonado esa perdida. Se bajaron y comprobaron que, en efecto, era el tan ansiado paquete.
No sabian si matar de una vez a Chilo y su burro o si dejarlo ir. A ellos les daba lo mismo una cosa o la otra. Se inclinaron por lo mas facil para ellos, matarlo y ya. “Diosito me los puso en el camino, son ustedes el milagro que mi chero Fulgencio y yo hemos estado pidiendo dende anos atras; con el pistillo que ustedes nos daran, salimos de pobres; bandito sea el nino de Atoche y ustedes” les dijo alegre Chilo. El jefe hizo senas a sus tres matones que se detuvieran. Las palabras de Chilo le recordaron de su propia historia, cuando el era pobre e ingenuo, cuando el era bueno y sin mancha. Y alli mismo saco de su bolsa los diez mil pesos prometidos, se los dio al Chilo quien jamas en su vida habia visto semejante rimero de billetes, todos de cien pesos cada uno. Era pisto equivalente a diez anos de trabajo de el y Fulgencio juntos. Vaya con Dios amigo, jamas cuentes de esto a nadie, dijo el jefe a Chilo.
La Maria construyo su casita con sus cinco mil pesos y hasta le sobro pa montar una medio tiendita. El Fulgencio regreso un ano despues, venia con quinientos pesos que habia logrado ahorrar, no era mucho, pero al menos era algo pa comenzar se habia dicho. De todas maneras ya se sentia muy triste y solo lejos de su Maria y sus cipotes con quienes no se habia podido comunicar desde el dia que se fue. Se sorprendio al pasar por el ranchi del Chilo; ya no era un rancho, era una bonita casa de adobe y tejas de la que en el techo salia una antenna de television como la de sus patrones alla en San Chico, el pueblo de los maishtros ricos. Pero estaba ansioso por llegar a su rancho y siguio de largo.
Se acerco a su rancho que ya tampoco era un rancho. Era tambien una bonita casa, igual que la del Chilo, y con un rotulo de la Coca Cola que ademas decia Tienda Maria. Y salio Mariay los cipotes, y se abrazaron y lloraron emocionados, al fin de nuevo juntos y dijo la Maria con risas y Alegría “Todo esto es culpa tuya Fulgencio”…y nunca más quiso Fulgencio escuchar ni repetir aquel dicho de que “al chucho mas flaco se le pegan las pulgas”
Y la María, Fulgencio, los cipotes y hasta Firulais vivieron felices hasta que...queeeee?!
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2018.03.17 16:10 master_x_2k Gestación 6

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___________________Gestación 6___________________

Escuché al Capa llegar con su motocicleta tuneada. No quería ser vista huyendo de la escena de una pelea, y arriesgarme a ser etiquetada como una de los malos por otra persona, pero tampoco iba a acercarme a la calle, por si que Lung se sentia mejor. Como no había ningún sitio donde ir, me quedé donde estaba. Solo descansar sentía bien.
Si me hubieras preguntado hacía apenas unas horas que cómo pensaba que me sentiría al conocer a un superhéroe famoso, habría utilizado palabras como emocionada y nerviosa. La realidad era que estaba demasiado cansada para preocuparme.
Pareció como si volara al tejado, pero el arma larga de casi dos metros que el hombre sostenía se sacudió al aterrizar. Estaba bastante segura de haber visto los dientes de un gancho retirarse en el final del arma. Así que así era conocer a Armsmaster en persona, pensé.
La organización de superhéroes más grande en el mundo era el Protectorado, que abarca Canadá y los Estados Unidos, con conversaciones en curso sobre la inclusión de México en el acuerdo. Era una liga de superhéroes patrocinada por el gobierno con una base en cada “ciudad de capas”. Es decir, tenían un equipo instalado en cada ciudad con una población considerable de héroes y villanos. El equipo de Bahía Brockton era oficialmente ‘El Protectorado Este-Noreste’, y se establecían en la isla flotante envuelta en un campo de fuerza que se podía ver desde el Paseo Marítimo. Este hombre, Armsmaster, era el jefe del equipo local. Cuando el grupo de los principales miembros del Protectorado de todo Canadá y Estados Unidos hacían esa clásica formación de ‘v’ en las sesiones de fotos, Armsmaster era uno de los que estaban en los laterales. Este era un tipo que tenía sus propias figuras de acción. Armsmaster en diferentes poses con partes intercambiables de su Alabarda.
Él parecía un superhéroe de verdad, no un tipo con un disfraz. Era una distinción importante. Llevaba una armadura corporal, de color azul oscuro con reflejos de plata. Tenía una visera en forma de V en ángulo agudo que cubría sus ojos y nariz. Con solamente la mitad inferior de la cara expuesta, pude ver una barba recortada para trazar los bordes de la mandíbula. Si tuviera que juzgar, con sólo la mitad inferior de su rostro para adivinar, supondría que veintialgo o treinta y pocos años.
Su distintivo y arma era su Alabarda, que era básicamente una lanza con un hacha en el extremo, hasta arriba de aparatos y del tipo de tecnología que generalmente sólo veias en la ciencia ficción. Él era el tipo de hombre que aparecía en las portadas de revistas y hacía entrevistas en televisión, por lo que podría encontrar casi cualquier cosa sobre Armsmaster a través de diversos medios de comunicación, excepto su identidad secreta. Sabía que su arma podía cortar a través del acero como si fuera mantequilla, que tenía inyectores de plasma para lo que la hoja sola no podía cortar y que podía disparar pulsos electromagnéticos dirigidos para apagar campos de fuerza y ​​dispositivos mecánicos.
“¿Vas a pelear conmigo?” Preguntó.
“Soy una de los buenos”, le dije.
Acercándose a mí, inclinó la cabeza, “No pareces uno.”
Eso dolió, sobre todo viniendo de él. Era como Michael Jordan diciendo que eras malo en baloncesto. “Eso… no es intencional”, le respondí, un poco a la defensiva, “Llevaba más de la mitad del traje hecho cuando me di cuenta de que ya parecía más sombrío de lo que había previsto, y no podía hacer nada al respecto para entonces.”
Hubo una larga pausa. Nerviosa, aparté mis ojos de ese visor opaco. Eché un vistazo a su emblema del pecho, una silueta de la visera en azul contra un fondo de plata, y me vino la ridícula idea de que en algún momento había tenido un par de calzoncillos con su emblema en la parte delantera.
“Estás diciendo la verdad”, dijo. Fue una declaración convencida, lo que me sorprendió. Quería preguntarle cómo lo sabía, pero no quería hacer o decir algo que pudiera hacerle cambiar de opinión.
Se acercó más, mirándome mientras estaba allí sentada con los brazos alrededor de las rodillas, y preguntó: “¿Necesitas ir a un hospital?”
“No”, le dije. “No lo creo. Y me sorprende tanto como a ti”.
“Eres una nueva cara”, dijo.
“Ni siquiera tengo un nombre todavía. ¿Sabes lo difícil que es pensar un nombre de temática de bichos que no me haga sonar como una supervillana o una completa idiota? “
Se rió entre dientes, y sonaba cálido, muy normal. “No sabría decirte. Entre en este juego lo bastante temprano como para no tener que preocuparme por quedarme sin nombres buenos”.
Hubo una pausa en la conversación. De repente me sentí incómoda. No sé por qué, pero admití , “Casi me muero.”
“Es por eso que tenemos el programa de Custodios,” dijo. No hubo juicio en su tono, ni presión. Sólo un hecho.
Asentí con la cabeza, más por dar una respuesta que por estar de acuerdo con su comentario. Los Custodios eran la subdivisión de menores de dieciocho años del Protectorado, y Bahía Brockton tenía su propio equipo de Custodios, con la misma convención de nombres que el Protectorado; Los Custodios del este-nordeste. Había considerado solicitar unirme, pero la idea de escapar del estrés del instituto para meterme en un embrollo de dramas adolescentes, supervisión adulta y horarios rígidos parecía contraproducente.
“¿Pillaste a Lung?” Le pregunté, para cambiar del tema de los Custodios. Estaba bastante segura de que estaba obligado a tratar de reclutar a nuevos héroes al Protectorado o los Custodios, dependiendo de su edad, para promover todo el plan de los héroes organizados responsables de sus actos, y yo realmente no quería que insistiera sobre que me uniera.
“Lung estaba inconsciente, vencido y hecho un desastre cuando llegué. Le llené de tranquilizantes para estar seguro y le contuve temporalmente bajo una jaula de acero que se suelda a la acera. Lo recogeré cuando esté de vuelta “.
“Bien”, le dije, “Con él en la cárcel, sentiré como que he logrado algo hoy. La única razón por la que empecé la pelea fue porque le oí decir a sus hombres que dispararan a unos críos. Sólo me di cuenta más tarde de que estaba hablando de algunos otros villanos “.
Armsmaster se volvió hacia mí. Así que se lo dije todo, contándole la lucha en general, la llegada de los villanos adolescentes, y sus descripciones generales. Antes de que terminara, él se paseaba nervioso por el tejado.
“Estos chicos. ¿Sabían que estaba viniendo?”
Asentí con la cabeza, una vez. Por mucho respeto que tuviera hacia Armsmaster, no estaba con ánimos de repetirme.
“Eso explica muchas cosas”, dijo, mirando a lo lejos. Después de unos momentos, continuó explicando, “Son resbaladizos. En las pocas ocasiones en que conseguimos pelear cara a cara con ellos, o ganan o salen más o menos indemnes, o ambos. Sabemos muy poco sobre ellos. Grue y Hellhound estaban trabajando por su cuenta antes de unirse al grupo, así que hay algo de información, pero ¿los otros dos? Son inexistentes. Si la chica Tattletale tiene alguna forma de detectarnos o espiarnos, ayudaría mucho a explicar por qué les va tan bien.”
En cierto modo me sorprendió escuchar uno de los mejores héroes admitir no estar totalmente en control de la situación.
“Es curioso”, le dije, después de pensarlo unos momentos, “Ellos no parecen tan duros. Grue dijo que estaban entrando en pánico cuando se enteraron de que Lung iba tras ellos, y estuvieron bromeando relajadamente mientras la lucha ocurría. Grue se estaba burlando de Regente.”
“¿Dijeron todo esto delante de ti?” preguntó.
Me encogí de hombros, “Creo que pensaban que estaba ayudandoles. Según la forma de la que Tattletale hablaba, creo que pensó que yo también era una villana o algo así ” Con un toque de amargura, le dije: “No sé, supongo que fue el traje lo que los llevó a pensar eso.”
“¿Podrías haberte enfrentado a ellos?” me preguntó Armsmaster.
Empecé a encogerme de hombros, y me estremecí un poco. Me sentía un poco dolorida en el hombro, sobre donde había caído en el tejado después de haber sido golpeada por las llamas de Lung. Le dije: “Como has dicho, no sabemos mucho acerca de ellos, pero creo que esa chica con los perros-“
“Hellhound”, dijo Armsmaster.
“Creo que ella podría haberme pateado el culo por su cuenta, por lo que no. Probablemente no podría haber luchado ellos “.
“Entonces piensa que fue buena suerte que se llevaran la impresión equivocada”, dijo Armsmaster.
“Intentaré mirarlo de esa manera,” dije, impresionada por cuan fácilmente era capaz de tener esa mentalidad de “coger algo negativo y convertirlo en algo positivo”, que yo había estado tratando de conseguir. Envidiaba eso.
“Buena chica”, dijo, “Y ya que estamos mirando hacia el futuro, tenemos que decidir que vamos a hacer a partir de aquí.”
Mi corazón se hundió. Sabía que iba a sacar el tema de los Custodios de nuevo.
“¿Quién se lleva el crédito por Lung?”
Cogida por sorpresa, le miré. Empecé a hablar, pero él levantó la mano.
“Escúchame. Lo que has hecho esta noche es espectacular. Jugaste un papel considerable en apresar a un villano importante. Sólo tienes que considerar las consecuencias “.
“Consecuencias”, murmuré, mientras la palabra espectacular resonaba en mis oídos.
“Lung tiene una gran banda a lo largo de Bahía Brockton y ciudades vecinas. Más que eso, tiene dos lacayos con superpoderes. Oni Lee y Bakuda. “
Negué con la cabeza: “He oído hablar de Oni Lee y Grue menciono luchar contra él. Nunca he oído hablar de Bakuda “.
Armsmaster asintió, “No es de extrañar. Ella es nueva. Lo que sabemos de ella es limitado. Hizo su primera aparición y la demostración de sus poderes a través de una extensa campaña de terrorismo contra la Universidad de Cornell. Lung al parecer la reclutó y la trajo a Bahía Brockton después de que sus planes fueran frustrados por el Protectorado de Nueva York. Esto es … algo preocupante”.
“¿Cuáles son sus poderes?”
“¿Conoces la clasificación Inventor?”
Empecé a encogerme de hombros, pero recordé el dolor de mi hombro y asentí con la cabeza en su lugar. Además probablemente fuera más educado. Le dije: “Cubre a cualquier persona con poderes que le dan una comprensión avanzada de la ciencia. Permite crear tecnología adelantada años a su tiempo. Pistolas de rayos, cañones de hielo, armaduras mecánicas, ordenadores avanzados “.
“Algo así”, dijo Armsmaster. Se me ocurrió que sería un Inventor, si su Alabarda y armadura eran una indicación. Eso, o que había conseguido sus cosas de otra persona. Siguió explicando: “Bueno, la mayoría de los Inventores tienen una especialidad o un truco especial. Algo en lo que son particularmente buenos o algo que ellos pueden hacer, que otros Inventores no pueden. La especialidad de Bakuda son bombas “.
Me quedé mirándolo. Una mujer con un poder que le permitía hacer bombas que estaban décadas por delante de su tiempo tecnológicamente . No me extraña que lo viera como una preocupación.
“Ahora quiero que consideres el peligro de llevarte el crédito por la captura de Lung. Sin lugar a dudas, Oni Lee y Bakuda buscarán lograr dos objetivos. La liberación de su jefe y vengarse del responsable. Sospecho que ahora eres consciente… son gente terrorífica, Más aterradores en algunos aspectos que su jefe “.
“¿Estás diciendo que no debería llevarme el crédito”, le dije.
“Estoy diciendo que tienes dos opciones. La primera opción es unirte a los Custodios, donde tendrás apoyo y la protección en caso de un altercado. La segunda opción es mantener la cabeza baja. No llevarte el crédito. Pasar desapercibida “.
No estaba preparada para tomar una decisión así. Por lo general, me iba a dormir a las once más o menos, despertaba a las seis y media para estar lista para salir a correr por la mañana. Según mis calculos, eran entre la una y las dos de la mañana. Estaba emocionalmente agotada por los altos y bajos de la noche, y apenas podía entender las complicaciones y dolores de cabeza que vendrían de unirme a los Custodios, y mucho menos de tener dos sociópatas increíblemente peligrosos viniendo a por mí.
Además de eso, no era tan tonta como para no ver los motivos de Armsmaster. Si optaba por no llevarme el crédito por la captura de Lung, Armsmaster lo haría, estaba segura. No quería empezar con mal pie con alguien tan importante.
“Por favor, mantén mi participación en la captura de Lung en secreto” le dije, dolorosamente decepcionada de tener que decirlo, aun sabiendo que era lo que tenía más sentido.
Sonrió, cosa que yo no esperaba. Tenía una bonita sonrisa. Me hizo pensar que podía ganarse los corazones de muchas mujeres, como quiera que fuesen los dos tercios superiores de su cara. “Creo que algún día mirarás atrás y verás que esta fue una decisión inteligente”, dijo Armsmaster, volviendo a caminar hasta el otro extremo del tejado, “Llámame al CGP si alguna vez estás en un apuro.” Dio un paso fuera del borde del tejado y desapareció de la vista.
Llámame si alguna vez estás en un apuro. Había dicho, sin admitirlo abiertamente, que me debía una. Se llevaría gran parte del crédito por la captura de Lung, pero me debía una.
Antes de haber bajado del todo la escalera de incendios, oí al repiqueteo de su motocicleta, presumiblemente llevando a Lung a un encierro de por vida. Esperaba.
Me llevaría una media hora llegar a casa. De camino, me pararía y me pondría la camiseta y los pantalones vaqueros que había escondido. Sabía que mi padre se iba a dormir antes que yo, y dormía como un tronco, así que no tenía nada de qué preocuparse en cuanto a concluir la noche.
Podría haber ido peor. Por extraño que parezca, esas palabras eran una manta de seguridad que envolví a mi alrededor para evitar centrarme en el hecho de que al día siguiente era día de instituto.
Nombres:
-Armsmaster: Maestro de armas.
-Bakuda: Bakuda viene del japones 爆弾, o ‘bakudan’, que significa ‘bomba’.
-Oni Lee: Lee es un nombre asiático común. Oni, del japonés 鬼, generalmente asociado a espiritus malignos, demonios o monstruos en la mitología japonesa

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2018.03.15 07:34 master_x_2k Caparazon I

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___________________________Caparazón I ___________________________

“En serio viniste.”
Levanté la mirada de mi libro de matemáticas para ver a Emma cernirse sobre mi. Ella llevaba un vestido caro que probablemente había sido un regalo que recibió después de sus contratos de modelaje, y su cabello rojo estaba recogido en un complejo nudo que se vería ridículo en el noventa y nueve por ciento de las chicas que intentaran llevarlo. Pero ella podía hacerlo funcionar. Emma era una de esas personas que parecían ignorar la vergüenza social y los problemas pequeños que plagaban a todos los demás. No le salían granos, y cualquier estilo que usara en el cabello o ropa que vestía le quedaba bien, y podía romper prácticamente cualquier código de conducta social de la secundaria y salir impune.
Dios, la odiaba.
El señor Quinlan había terminado la clase quince minutos antes y nos había dado instrucciones de hacer autoaprendizaje antes de dejar el salón. Para la mayoría, esa era una oportunidad de jugar cartas o hablar. Me había propuesto hacer toda la tarea antes de que terminara la clase, para dejarme libre el fin de semana. Al menos, ese había sido el plan, antes de que Emma me interrumpiera.
“Lo gracioso es que,” Contesté, devolviendo mi atención a mi cuaderno, “Eres la única persona hoy que pareció notar que estaba faltando. Si no tienes cuidado, puede que piense que te importa.” No estaba siendo completamente honesta. Mi profesor de arte había notado mi ausencia, pero eso fue solo después que le recordé que no había entregado mi proyecto del semestre.
“La gente no notó que te habías ido porque no eres nadie. La única razón por la que le presté algo de atención es porque me molestas.”
“Yo te molesto a ti,” Levante la mirada de mi trabajo otra vez, “Wow.”
“Cada vez que te veo, es un pequeño recordatorio irritante del tiempo que desperdicié siendo tu amiga. ¿Conoces esos eventos vergonzosos en tu pasado que te incomoda recordar? Para mí, eso es básicamente cada pijamada, cada conversación infantil, cada juego inmaduro al que me arrastraste.”
Sonreí, y entonces contra mi buen juicio, le dije, “Claro. Me encanta como estás implicando que eres siquiera remotamente más madura de lo que eras entonces.”
Extraño como parezca, estaba aliviada de tener a Emma ahí, molestándome. Si esto era todo lo que era capaz de hacerme hoy, significaba que probablemente no tendría que lidiar con más ‘bromas’ en futuro inmediato. Lo que realmente subía mis niveles de ansiedad era cuando ella me ignoraba y me dejaba tranquila. Esa era, generalmente, la calma antes de la tormenta.
“¿En serio, Taylor? Dime, ¿Que estás haciendo contigo misma? No estas yendo a la escuela, no tiene amigos, dudo que estés trabajando. ¿Realmente estás en una posición para llamarme a mí inmadura, cuando tengo todo eso en mi vida y tú… no?
Me reí tan fuerte que las cabezas en el salón giraron en mi dirección. Emma solo pestañó, desconcertada. Por mucho que no quisiera el dinero, técnicamente era veinticinco mil dólares más rica de lo que había sido hace treinta y seis horas. Veinticinco mil dólares me estaban esperando, y Emma decía que lo estaba haciendo mejor que yo, porque recibía unos pocos cientos de dólares cada pocas semanas para que le tomaran una foto para catálogos de centros comerciales.
“Jódete, Emma.” Lo dije lo suficientemente alto para que los demás lo oyeran. “A ver si te avivas un poco antes de intentar insultar a la gente.”
Dicho esto, agarré mis cosas y salí del aula.
Sabía que iba a pagar por eso. Por hacerle frente a Emma, por reírme en su cara. Era el tipo de cosa que la empujaría a ser creativa y pensar en la mejor forma de vengarse por esa pequeña medida de desafío.
No estaba tan preocupada por saltear la clase cinco minutos antes. Si la historia era un precedente, el Sr. Quinlan probablemente no regresaría antes de que terminara la clase. Él rutinariamente dejaba la clase y simplemente no regresaba. Las conjeturas populares entre mis compañeros de clase se inclinaban hacia el Alzheimer, o incluso que nuestro maestro geriátrico con una tripa colgante podría ser una capa. Estaba más inclinada a sospechar que las drogas o un problema con la bebida estaban en juego.
Me sentí bien. Mejor de lo que me había sentido durante mucho, mucho tiempo. Es cierto que hubo dolorosas puñaladas de conciencia cuando pensé demasiado sobre el hecho de que realmente había participado en un delito grave, o la forma en que había aterrorizado a los rehenes. ¿Podía ser culpada si no me tomaba el tiempo para pensar en ello?
Anoche había dormido como un bebé, más por puro cansancio que por una conciencia tranquila, y me desperté a un día que me seguía sorprendiendo con buenas noticias.
Brian se había encontrado conmigo en mi carrera matutina, y me invitó a tomar un café y los mejores muffins que había probado en mi vida, mientras estábamos sentados en la playa. Juntos, nos habíamos tomado diez minutos para revisar los periódicos de la mañana para buscar noticias sobre el robo.
No habíamos aparecido en la primera página de ninguno de los principales periódicos, las primeras buenas noticias. Hicimos la página tres del Boletín, detrás de una historia de una página y media sobre una Alerta Amber[[1]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%204%20Caparaz%C3%B3n.docx#_ftn1) y un anuncio de General Motors. Parte de la razón por la que no habíamos atraído tanta atención fue probablemente porque el banco estaba encubriendo la cantidad robada. Si bien habíamos escapado con más de cuarenta mil dólares, el periódico informaba pérdidas de solo doce. En general, la historia se había centrado más en el daño a la propiedad, la mayoría de los cuales fue causada por Glory Girl y los Pupilos, y el hecho de que la oscuridad que habíamos utilizado para cubrir nuestra fuga había detenido todo el tráfico del centro durante una hora. Había estado tranquilamente eufórica por todo eso. Cualquier cosa que minimice la magnitud del crimen que ayudé a cometer era un buen punto en mi libro.
El siguiente refuerzo del estado de ánimo fue el hecho de que había ido a la escuela. Parecía tonto, calificarlo como un logro cuando los demás lo hacían todos los días, pero yo había estado muy cerca de no volver a hacerlo. Después de haber salteado una semana de clases de la tarde y tres días de clases de la mañana, fue peligrosamente fácil convencerme a mí misma para saltear una más. El problema era que eso volvía la posibilidad de ir a clase mucho más estresante, perpetuando el problema. Rompí ese patrón, y me sentí muy bien al respecto.
De acuerdo, tenía que admitir que las cosas no eran cien por ciento perfectas en lo que respecta a la escuela. Había hablado con mi maestra de arte, y ella me dio hasta el martes para entregar mi proyecto de mitad de período, con una deducción del 10% a mi nota. Probablemente también perdí algunas notas en varias clases por ausentarme o por no entregar las tareas. Uno o dos por ciento, aquí y allá.
¿Pero en general? Fue un gran alivio. Me sentí bien.
Tomé el autobús a los Muelles, pero no me dirigí al departamento. Caminé a lo largo del Paseo Marítimo, hasta que las tiendas comenzaron a desvanecerse y había extensiones más largas de playa. La ruta habitual que la gente tomaba era conducir por una calle lateral fuera de la ciudad, pero para cualquiera que vaya de caminando allí, debe tomar un atajo a través de una serie de campos de apariencia similar. Mi destino estaba lo suficientemente lejos como para pensar que quizás te lo habías pasado de largo.
Oficialmente, era el mercado de Lord Street. Pero si vivías en Brockton Bay, era simplemente ‘el mercado’.
El mercado estaba abierto toda la semana, pero la mayoría de la gente solo alquilaba los puestos los fines de semana. Era bastante barato, ya que se podía conseguir un puesto de cincuenta a cien dólares en un día laborable y de doscientos cincuenta a trescientos los fines de semana, dependiendo de lo ocupados que estuvieran. Los puestos mostraban de todo, desde artesanías de baratijas elaboradas por viejas locas hasta excedentes de las tiendas más caras en el paseo marítimo, reducidas a diez o veinticinco por ciento del precio habitual. Había vendedores de helados y gente que vendía cachorros, había kitsch de turismo y había un desastre de mercancías relacionadas con las capas locales. Había estantes de ropa, libros, computadoras y comida. Si vivías en el extremo norte de Brockton Bay, no hacías una venta de garaje. Conseguías un puesto en el mercado. Si solo quería ir de compras, era tan bueno como cualquier centro comercial.
Me encontré con los otros en la entrada. Brian lucía elegante con un suéter verde oscuro y vaqueros desteñidos. Lisa estaba vestida con un vestido rosa oscuro con medias grises, su cabello recogido en un moño con hebras sueltas enmarcando su rostro. Alec llevaba una camisa de manga larga y unos vaqueros negros ajustados que realmente mostraban lo flacucho que era.
“¿Esperaron mucho?” Pregunté.
“Una eternidad,” fue la respuesta lacónica de Alec.
“Cinco minutos como máximo,” Brian sonrió, “¿Vamos?”
Nos aventuramos en el mercado, donde se exhibía lo mejor que el extremo norte de Brockton Bay tenía para ofrecer. Lo peor del extremo norte era mantenido a raya por los mismos agentes uniformados que verías en el Paseo Marítimo.
Mientras Alec se detenía en un puesto aislado con mercadería de capas, comenté: “Supongo que Rachel no puede pasar el rato con nosotros, ¿no?”
Brian negó con la cabeza, “No. No en un lugar como este. Es lo suficientemente conocida como para llamar la atención de alguien y, a partir de ahí, es solo un pequeño paso descubrir quién es la gente con la que se junta.”
“Y si ella viera eso, se volvería loca.” Lisa señaló a una anciana rotunda que llevaba un perro esponjoso en sus brazos. Llevaba un suéter verde azulado y rosa, y estaba temblando nerviosamente. No conocía mucho de razas de perros como para nombrarla específicamente, pero era similar a un caniche miniatura.
“¿Qué? ¿El suéter? “Pregunté.
“El suéter. El perro siendo cargado. Rachel estaría en su cara, diciéndole a esa mujer que no es la forma en que un perro debería ser tratado. Gritándole, tal vez amenazando con violencia, si uno de nosotros no interviene para manejar las cosas.”
“No se necesita mucho, ¿verdad?”
“¿Para hacerla estallar? No, no mucho,” Brian estuvo de acuerdo, “pero poco a poco aprendes cómo piensa, qué la altera, y puedes intervenir antes de que suceda una situación.”
Lisa agregó, “El gran disparador de Rache es el maltrato de perros. Creo que podrías patear a un niño en la cara, y ella no la haría pestañear. Pero si le das una patada a un perro delante de ella, probablemente te mate en el acto.”
“Lo tendré en mente,” dije. Luego, comprobando dos veces que nadie estaba en posición de escuchar, pensé que era un buen momento para preguntar: “¿Ha matado a alguien?”
“La quieren por asesinato en serie,” suspiró Brian, “es inconveniente.”
“Si los tribunales realmente le dieran un juicio justo, si ella tuviera un buen abogado, creo que le darían homicidio culposo en el peor de los casos, tal vez imprudencia criminal. Al menos por los eventos que sucedieron en ese entonces.” Dijo Lisa, su voz lo suficientemente baja como para que nadie más entre la multitud la captara, “sucedió justo después de que sus poderes se manifestaron. Ella no sabía cómo usar sus habilidades, o qué esperar de ellas, por lo que el perro que tenía con ella se convirtió en el tipo de criatura en la que has visto convertirse a los otros, y porque no estaba entrenado, porque había sido abusado, se salió de control. Fue un baño de sangre. ¿En el tiempo desde entonces? Tal vez. Sé que ella lastimó seriamente a muchas personas. Pero nadie murió en sus manos desde que estamos con ella.”
“Tiene sentido,” dije distraídamente. Entoncesese es uno. ¿Quién era el otro asesino en el grupo?
Alec regresó del puesto vistiendo una camisa de Kid Win.
“Me gusta,” Lisa sonrió, “Irónico.”
Continuamos nuestra caminata por el mercado. Todavía estábamos en las afueras, por lo que no había mucha gente a nuestro alrededor. No era probable que los que nos rodeaban nos oyeran, a menos que utilizáramos palabras, nombres, o frases que llamaran su atención.
“¿A dónde vamos desde aquí?,” Le pregunté.
“Solo es cuestión de entregarle el dinero al jefe más tarde esta noche.” Brian tomó un par de gafas de sol y se las probo, “Lo toma, hace lo que necesita con los papeles, y vuelve a nosotros con nuestra paga. Limpio, imposible de rastrear. Una vez que hayamos recogido nuestra parte, nos alejaremos por un momento, planificaremos nuestro próximo trabajo o esperaremos a que nos ofrezca otro.”
Fruncí el ceño, “Estamos poniendo mucha confianza en él. Le estamos dando una gran cantidad de dinero, ¿Y esperamos que venga y nos pague tres veces esa cantidad? ¿Además de lo que crea que valen los papeles? ¿Cómo sabemos que lo cumplirá?
“Precedente,” dijo Brian mientras se probaba otro par de lentes de sol, bajando la cabeza para examinarse en el espejo que colgaba del costado del puesto. “No ha jodido con nosotros todavía. No tiene sentido que nos engañe, cuando ya ha invertido más que eso en nosotros. Si estuviéramos fallando la mayoría de nuestros trabajos, tal vez conservaría el dinero para recuperar sus pérdidas, pero lo hemos hecho bien.”
“Está bien,” asentí, “puedo creer eso.”
Me sentí como un poco en conflicto sobre el plan ‘tómalo con calma y espera’. Por un lado, tomar un descanso sonaba increíble. La última semana fue intensa, por decirlo suavemente. Por otro lado, de alguna manera apestaba que no estaríamos en otro trabajo, ya que estaría esperando mucho más para tener la oportunidad de obtener más detalles sobre el jefe. Solo tendría que esperar encontrar algo esta noche.
“Vamos,” Tattletale me sonrió, agarrando mi muñeca, “Te robaré un momento.”
“¿Eh?”
“Vamos a ir de compras,” me dijo. Dirigiéndose a Brian y Alec, ella dijo: “¿Nos separaremos, nos encontraremos con ustedes dos para cenar? A menos que quieran venir y pararse sosteniendo nuestros bolsos mientras nos probamos la ropa.”
“No tienes ningún bolso,” señaló Alec.
“Es una expresión. ¿Quieren ir a hacer lo suyo o no?
“Lo que sea,” dijo Alec.
“Eres un idiota, Lise,” Brian frunció el ceño, “acaparando a la chica nueva para ti.”
“Tu tienes tus reuniones de la mañana con ella, yo quiero ir de compras, supéralo,” Lisa le sacó la lengua a Brian.
“Bien,” Brian se encogió de hombros, “¿Fugly Bob[
[2]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%204%20Caparaz%C3%B3n.docx#_ftn2) para cenar?”
“Suena bien,” asintióLisa. Ella se giró hacia mí, con las cejas arqueadas.
“Me apunto para Fugly Bob’s,” admití.
“No gastes tanto que llames la atención,” advirtió Brian.
Nos separamos de los muchachos, Lisa envolviendo su brazo alrededor de mis hombros y hablando de lo que quería conseguir. Su entusiasmo fue atrapador, y me encontré sonriendo.
Asesino. Tenía que recordarme a mí mismo. Uno de estos tres era un asesino.
[1] Una Alerta Amber es un termino real para un aviso que se da en Estados Unidos cuando un niñ@ desaparece. Se dan avisos y se pone al tanto a las autoridades en general para que estén atentos.
[2] Fugly es una conjunción de Fucking Ugly. La traducción sería algo como el Asquerosamente Feo Bob. Es una cadena de comida rápida ficticia similar a McDonald’s.

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2017.08.14 08:53 Subversivos Odio a muerte en la España profunda

Sucedió el domingo 26 de agosto de 1990 a última hora de la tar­de en un lugar llamado Puerto Hurraco, un pueblo profundo de Ba­dajoz con 205 habitantes censados y protegido por dos montes ne­gros con forma de ala. Los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo, de 56 y 58 años, se apostaron en un callejón, descargaron sus escopetas de repetición y abatieron a quince personas. Nueve de ellas murie­ron entre esa fecha y el 10 de septiembre y las seis restantes fueron reponiéndose con desigual fortuna: todas han quedado marcadas por la tragedia, pero algunas tendrán que soportar el recuerdo en una silla de ruedas.
LOS SUCESOS DE EL PAÍS Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Los reportajes y ensayos de esta veraniega serie han sido extraídos del libro Los sucesos de EL PAÍS, publicado en 1996 como parte de la conmemoración de los 20 años del diario, lanzado el 4 de mayo de 1976. Históricas firmas del periódico, como Rosa Montero, Juan José Millás o Jesús Duva desmenuzan algunos de los crímenes que han marcado la reciente Historia de España, de la matanza de Atocha al crimen de los Marqueses de Urquijo.
En un principio, los hermanos habían venido decididos a asestar un golpe de muerte a la familia Cabanillas —las dos hijas de Antonio Cabanillas, de trece y catorce años, fueron las primeras en caer—, sus enemigos frontales desde los años veinte, pe­ro el olor de la pólvora y la sangre que corría pendiente abajo por la calle principal les dejó clavados en el suelo y en el gatillo. Al final, dispararon sobre todo lo que vieron. Emilio huyó al monte después del primer cargador. Antonio se quedó allí todavía un rato, hasta agotar el segundo. Horas después, de madrugada, la Guardia Civil tuvo que sacar a tiros a los dos hermanos de un cercano olivar en el que se habían refugiado —tanto, que dos guardias civiles resultaron gravemente heridos. Luego, se comentó que por qué no habían huido, por qué habían quedado atrapados en el lugar rabioso de su cri­men. Tal vez, la venganza, que les había atado a Puerto Hurraco du­rante toda la vida, les atara también después de llevarla a cabo.
El suceso se vivió en España con la extrañeza y el temor de quien se encuentra frente a páginas del pasado resucitadas con actores de carne y hueso. La década recién inaugurada quería significar el ine­luctable fin de aquella otra España de oscura conciencia, aislada del mundo y sobreviviendo dificultosamente de recursos escasos y entre penas y culpas que se colaban por los callejones históricos del pesi­mismo y de la tristeza. Eso había terminado. Estábamos en Europa y ya habíamos dado los primeros pasos hacia una modernidad con­sensuada por los propios y arropada por los extraños. Muchos vie­ron en Puerto Hurraco una fotografía antigua o el último latigazo de un mundo que se extinguía, pero muchos otros se enfrentaron, con una perplejidad interrogante, a un suceso real y presente que ponía en cuestión la idea actual de España, siempre vista a través del pris­ma urbano, cubierta por la sombra avanzada de la capital y de las capitales. Aquí se cifraba la incógnita: se trataba del pasado o se tra­taba de ignorancia del presente.
Dos días después de la matanza, el suplemento dominical del dia­rio EL PAÍS envió a quien esto escribe y al fotógrafo Miguel Gener a buscar las claves de un suceso que reunía paradojas suficientes co­mo para pensar que la averiguación no había concluido con la me­ra información del desastre.
Detrás de los visillos
La primera impresión de Puerto Hurraco, una estrecha calle principal en cuesta, a última hora de la tarde espesa y caliente de agosto, con una mujer que todavía fregaba en las paredes y en el cemento las manchas de sangre, y puertas cerradas a cal y canto, fue la de estar visitando un pueblo con gente vigilando detrás de los visillos de la ventana. De vez en cuando se escuchaba, casi exagera­damente, casi como si uno se lo estuviera inventando o esperase in­ventárselo, un cerrojo que recorría la calle, que salía del pueblo y que se perdía en una resonancia entre los omóplatos de los dos mon­tes negros que planeaban siniestramente sobre las casas blanquea­das. No había nadie en la calle y las únicas figuras visibles eran las de dos guardias civiles sentados en un cuatro latas ladeado sobre una cuneta a la entrada del pueblo.
MÁS INFORMACIÓN Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Todo lo publicado en EL PAÍS sobre el caso 2015: Puerto Hurraco quiere olvidar 2010: El último de los asesinos se ahorca en su celda 1994: 688 años de cárcel para los hermanos Izquierdo De vez en cuando, algún vecino cruzaba velozmente y miraba al­rededor como si tuviera que cerciorarse del lugar en que vivía. Con el paso del tiempo, se terminaba descubriendo a otros periodistas y fotógrafos, que salían apresuradamente de una casa para entrar en otra y que ya habían adoptado los hábitos clandestinos de la pobla­ción. El día que siguió al entierro de las víctimas, entre el fragor de cepillos que intentaban borrar la sangre del domingo, un vecino pi­dió a los reporteros que no se marcharan, «porque así se sentían más protegidos». Pero, al mismo tiempo, no aceptaba hospedajes «por temor a represalias». La guerra de Antonio y Emilio Izquierdo ha­bía derivado en una guerra interna: a ver quién dice y qué a los pe­riodistas.
En los días siguientes a la matanza, uno de los aspectos más sorprendentes —para un recién llegado— era el clima de tensión que se había creado entre los propios vecinos. Daba la impresión de que la alarma no había dejado de sonar todavía y de que esta vez el peligro no iba a venir de afuera —Emilio y Antonio vivían en Monte­rrubio de la Serena—, sino de los intestinos de la aldea. La razón, sencilla, pero que tardaba en descubrirse, tenía que ver con los in­trincados lazos de parentesco de los habitantes de Puerto Hurraco. Los Izquierdo y los Cabanillas se odiaban, y el hecho es que una buena parte de las familias de Puerto Hurraco eran Cabanillas o Iz­quierdo, pero una parte aún mayor había mezclado sus apellidos con el sistema endogámico tan habitual en las zonas rurales y aisladas del interior de la península. De forma que los Cabanillas Izquierdo o los Izquierdo Cabanillas suponían un verdadero grueso de la po­blación.
El cementerio era una prueba contundente de esta tupida red de peligros. Situado a un costado de la carretera general, rodea­do de un campo que parecía en estío permanente, mostraba con to­da claridad y en letras de molde la hegemonía de los dos apellidos y de sus mezclas. Para mayor enrarecimiento, en la catástrofe del do­mingo había muerto una cuñada del marido de Emilia Izquierdo, la tercera hermana en discordia junto a Luciana y Ángela —a las que más tarde se acusaría de haber inducido a sus hermanos al asesinato.
En esos días, cada cual podía imaginar la amenaza en el interior de su propia casa o lindando con la del vecino. Todo dependía del bando en que cada uno decidiera alistarse o se sintiera incluido, ha­bida cuenta de que todos y cada uno tenían innumerables posibili­dades de pertenecer a ambos. Por tanto, una cierta arbitrariedad surgida de lo que no se sabía del otro, del próximo, cuyos verdade­ros sentimientos podían haber estado escondidos o disimulados para brotar ahora repentinamente, se unía a la conmoción y al miedo generalizado. La ecuación resultante era, pues, miedo más arbitra­riedad y su solución, una incógnita. Curiosamente, esos mismos tér­minos habían estado, como se vería después, en el origen de la tra­gedia.
Los días que siguieron al suceso fueron días temidos. Había mie­do al regreso de las hermanas presuntamente instigadoras, Luciana y Ángela, evaporadas desde la semana anterior; miedo a Antonio Cabanillas, el padre de las niñas asesinadas; miedo a la respuesta de las distintas ramas de las distintas f31nilias, dentro y fuera del pue­blo; y, sobre todo, un miedo contagioso a que la cuerda del último drama tirase de otros dramas sobre los que el olvido había trabaja­do como una lápida. Algunos vecinos hablaban ya de hacer las ma­letas y de cerrar los escasos negocios. Se temía el éxodo.
Fuera de esto, existía también una aprensión —causada por esta estructura de parentesco— relacionada con que ciertas historias sa­lieran a la luz. Una especie de pudor repentino de una aldea endo­gámica acostumbrada a guardar sus conflictos. Y también un tem­blor vergonzoso a aparecer como el reflejo miserable de esa España profunda, tan traída y llevada por los libros, por el cine y por la te­levisión, de niños en las tinajas, campesinos obtusos y sanguinarios, y malevolencia rural.
En el fondo, con unas cosas y con otras, se estaba jugando la su­pervivencia del pueblo. Había algo más que una disputa sangrienta entre familias: se había puesto en peligro la supervivencia colectiva.
Cuando los vecinos se decidían a hablar era para defender esa su­pervivencia. Insistían, de un modo que se dirigía en primer lugar a su propio convencimiento, como si la presencia del interlocutor sir­viera sobre todo para escucharse a sí mismos, en que el estallido no afectaba más que a los «amadeos» y a los «patas pelás», ramas par­ticulares de los Cabanillas y de los Izquierdo. Aceptar la idea de una guerra entre los Cabanillas y los Izquierdo, sin matices y sin reduc­ciones, era transigir con la idea de una guerra universalizada y con la previsión de una hecatombe a la vuelta de la esquina. Fuera co­mo fuese, el primer gesto de la supervivencia consistía en espantar los fantasmas de una contienda colectiva, particularizando el con­flicto hasta contenerlo en su territorio más pequeño.
La supervivencia, además, merecía la pena en términos objeti­vos. Los términos estaban relacionados con la reciente prosperidad del pueblo, tradicionalmente dedicado a la aceituna, el grano, los cerdos y las ovejas. Las subvenciones estatales y el empleo comuni­tario habían hecho crecer el nivel de vida en los últimos cinco años. Se veían casas nuevas y reformadas por todas partes, las calles es­taban asfaltadas y en los pequeños negocios se respiraban aires de beneficio. Para entenderlo mejor, había que remontarse a la historia de una aldea que no conoció la electricidad hasta los años se­tenta, el agua corriente hasta los ochenta y el asfaltado de las calles hasta hacía seis años. Por primera vez, aquella conciencia colecti­va, secularmente cerrada al mundo, había empezado a asomarse a él. Los defensores de la tesis de la tragedia aislada luchaban con­tra la memoria en una atmósfera de pólvora antigua. Era la memo­ria de una aldea fundada por familias Izquierdo provenientes del cercano Helechal en el siglo pasado y que, a principios de la centu­ria, se encuentran conviviendo con extraños que regresan de una emigración cubana.
En ese momento comenzó la guerra, la guerra de los Camariches (Izquierdo) contra los Habaneros (Cabanillas). Es decir, la guerra de los fundadores contra una familia de intrusos llegada de Cuba. A la vista del entramado presente de parentescos, la resurrección de ese conflicto significaría la guerra de todos contra todos. Después de tan­tos años, y estando tan cerca ya del mundo contemporáneo, los habi­tantes de Puerto Hurraco temían, tras el nefasto domingo de agosto, levantarse por la mañana pensando que cualquiera podía ser un ene­migo, que la fiera dormida podía despertar y llenar el aire de zarpa­zos. Como si no hubiera pasado el tiempo o como si hubiera dado igual que el tiempo hubiera pasado. En ese aspecto, sus sentimientos eran muy semejantes a los sentimientos con que el resto del país les contemplaba. Mientras el país entero, a su vez, se sentía observado por los nuevos y modernos amigos europeos, los mismos que habían surtido la leyenda negra española de hechos que la confirmaban ejemplarmente, de hechos muy semejantes a los de Puerto Hurraco. Seguramente, Puerto Hurraco hizo que los españoles se volvieran tan hipersensibles a la observación como los propios vecinos, y también desde esa oscura culpabilidad nutrida por la incertidumbre y la ig­norancia.
La historia olvidada
Existía, por tanto, una historia de Puerto Hurraco, una historia escondida y, al parecer, fatalmente olvidada, a la que se había re­gresado brutalmente a causa de ese mismo olvido.
Hacia 1920. Unos niños juegan en el polvo marrón de una calle­juela. Los hombres arrastran sus mulas en el campo y las dos len­guas de piedra negra que desde la montaña lamen Puerto Hurraco lanzan chispazos de luz. Los niños son Ángel Cabanillas, apodado El Rapa, y los hijos de La Torcía y La Daniela, ambas de familia Iz­quierdo. De pronto, se enredan en una gresca. El Rapa, de catorce años, se marcha a su casa. Al cabo de un rato, cuando quiere salir de nuevo a la calle, La Torcía y La Daniela le esperan armadas. La madre de Ángel Cabanillas no le deja salir. El incidente crea una tensión desproporcionada entre las familias. No hay un previo con­flicto de tierras, ni otro conocido. Pero la tensión alcanza los años si­guientes, cuando las familias aparecen en la historia completamen­te enconadas.
Año 1928 o 1929. Luis Cabanillas se interpone en la amistad de su hermana Matilde con Alejandro García Izquierdo. Alejandro pide ayuda a los parientes Izquierdo y traman esperar a Luis a la salida del salón de baile de Marcelo Merino. Son las últimas horas de la fiesta, el ambiente del salón está espeso y un amigo de Luis abre la ventana. Por encima de los tejados distingue el perfil lunar de los montes y, con la misma luz, a Alejandro y a sus primos apostados en una de las callejuelas. Luis hace cuestión de honor en salir mientras tantea la navaja que lleva en el bolsillo del pantalón. Antes de que los Izquierdo reaccionen, asesta una puñalada en el cuello a Alejan­dro García. El acuchillado nunca llegó a recuperarse totalmente. «Se quedó como atontado.» Luis Cabanillas fue condenado a siete me­ses de cárcel ya posterior destierro en Peñarroya.
Año 1935. Se repite el suceso con distintos protagonistas e inversa fortuna. Un baile en una fiesta cercana. Basilio Cabanillas ronda a Amelia Izquierdo, prima de Daniel Izquierdo, por mote El Dentis­ta. Al parecer, Basilio y Amelia se entienden. El Dentista interrum­pe la escena y discute con Basilio. El clima se caldea a lo largo de la noche. Finalmente, El Dentista lanza una amenaza y se marcha. Ba­silio regresa al pueblo caminando, sorteando pedregales y olivos en una noche cerrada. El Dentista surge de entre unos matorrales y le apalea hasta tumbarlo. Basilio consigue llegar a su casa y de allí a un hospital de Badajoz, donde tardará semanas en reponerse. Daniel Izquierdo, El Dentista, fue encarcelado y años después tuvo que pa­gar fianza para conseguir la licencia de escopeta.
Hasta estas fechas, los conflictos responden al esquema de Ca­mariches contra Habaneros. No hay disputas materiales de ninguna especie. Las disputas tienen trasfondo grupal y las heredan los pa­rientes por extensión consanguínea y cronológica. Se trata de los fundadores y de los emigrantes que legan a su descendencia una probable competitividad a escala local y sólo explicable dentro de un entorno cerrado donde el roce produce una marca cuya exposición continua tiende a pasar por herida.
El resto forma parte de una historia más y mejor manejada por los que todavía viven. Pasaron 26 años desde las andanzas de El Dentista hasta la desgracia siguiente. En ese plazo largo, que no se­ría el único de magnitud que mediaría entre catástrofes, los Cabani­llas y los Izquierdo debieron de fundirse en una maraña de lazos de parentela, que hoy son inextricables y amenazadores. Estos lazos parecían configurar una paz decisiva. Pero en Puerto Hurraco la paz ni se decide ni tiene dueños.
Años 50. Amadeo Cabanillas Caballero y Manuel Izquierdo, llama­do Mal Tiempo, echan ovejas en los tristes pastos de Puerto Hurraco. Las fincas lindan. No hay cercado, sólo un golpe largo de tierra amon­tonada que las separa. Las ovejas entienden mal la delimitación y se la saltan sin reflexionar. Otra gresca, de no grandes dimensiones, pe­ro que se conserva en la memoria como un hito de este prolongado ca­mino de desavenencias. El que algo así se conserve en la memoria es lo más inquietante de todo.
Año 1961. Se produce el primer choque entre Antonio Cabanillas -el padre de las niñas asesinadas-, todavía niño, y los futuros cri­minales de sus hijas, Emilio y Antonio Izquierdo. «Al niño le tupie­ron la boca de hierba.» El padre de las niñas asesinadas negó en esos días aciagos de agosto que tuviera jamás un roce con Antonio y Emi­lio. Aunque lo negaba no como si negara el hecho, sino como si ne­gara cualquier especie de memoria. Mientras se dirigía con su trac­tor al campo, dos días después de las desgraciadas pérdidas, de la boca de Antonio Cabanillas se escapaba la palabra «maldad» con una certeza religiosa.
El caso es que, sin moverse de la fecha, Amadeo Cabanillas Ri­vera, hijo del otro Amadeo y hermano de Antonio, discutió con Jeró­nimo y Luciana, hermanos de Antonio y Emilio por el asunto del chaval. Luciana se rompe un brazo al caer empujada por Amadeo: ésta es toda la historia de amor que vivieron y que en 1990 levanta­ba especulaciones acerca de un despecho sentimental que habría ali­mentado la última fase del resentimiento. Jerónimo esperó en la fin­ca de Las Pelícanas a Amadeo y lo mató de una cuchillada. Años de cárcel, psiquiátrico y destierro a Monterrubio, a seis kilómetros. El pueblo donde vivían y desde el que tramaron los hermanos Izquier­do la matanza.
1984, veintitrés años más tarde. La casa de Isabel Izquierdo, ma­dre de los convictos y hermana de Mal Tiempo, se incendia. La ma­dre muere, y las hermanas, que estaban esa noche en la casa, acusan a Antonio Cabanillas de haber prendido el fuego y al pueblo entero de no haberles ayudado. Lo cierto es que olvidaron a su madre entre las llamas y que muy pocos vecinos llegaron a despertarse esa noche.
  1. Jerónimo repite cuchillada en la Cooperativa de Monterru­bio, esta vez sobre Antonio Cabanillas, que tiene que ser ingresado. A partir de este momento, los Patas Pelás se enclaustran en su feu­do de Monterrubio. Los hermanos se dedican a jugar a las cartas y a toma: helados de corte, una especie de pasión. Luciana y Ángela van clamando justicia por las calles, se arrodillan delante del cuar­telillo de la Guardia Civil y obligan a los vecinos a desenchufar los frigoríficos ya parar los relojes de pared, por temor a que camufla­ran bombas. Una existencia entre la locura y el miedo, alimentada por confidentes y enzarzadores. Después de que la locura y el miedo hubieran fermentado lo suficiente y se hubieran descompuesto en su propio caldo de cultivo, llegó el domingo sangriento, tras las fiestas de agosto. «Vengo a por el Puerto, esto vengo esperando hace seis años», dicen que gritaba Emilio Izquierdo desde el callejón entre descarga y descarga de su repetidora.
Ruido de cerrojos
Esta historia pudo componerse a partir de fragmentos, de confi­dencias a media voz, hechas en el pequeño bar donde los parro­quianos se limitaban a jugar a las cartas y a vigilar permanente­mente a los periodistas o, tras llamar a alguna puerta, atravesar un largo pasillo y quedarse en el patio del fondo mientras los dueños de la casa echaban los cerrojos. Jamás se confiaban en grupo. Las úni­cas posibilidades dependían de encontrar a solas al interlocutor o de sacarle de la proximidad de los otros. Las mujeres y los hombres ha­blaban en su casa sólo a condición de que no estuviera el cónyuge. La mutua vigilancia a que todos se sometían daba como resultado un silencio a medias y, muchas veces, ficciones o falsedades.
Los más proclives a soltarse, y no mucho, eran los emigrantes que habían regresado para las fiestas y los que habían tomado la deci­sión de marcharse. Por lo general, se negaban a dar el nombre y sólo apuntaban la rama de Izquierdo o Cabanillas a la que pertenecían y cuya posición estratégica en el conflicto era prácticamente imposi­ble desentrañar para el forastero. La mayoría hablaba como Caba­nillas en esos momentos, pero un ligero contraste con el siguiente in­terlocutor arrojaba la idea contraria. No decían su nombre, aunque se denunciaban entre ellos. «Ése con el que dice que ha hablado es un Amadeo» o «ese es un Pata Pelá».
Al llegar la noche, los guardias civiles recomendaban severamen­te que los periodistas dejaran el pueblo. Entonces sí que sonaban los cerrojos más allá de toda atmósfera literaria. Miguel Gener hizo unas espléndidas fotografías de lo que era la noche en Puerto Hurraco, aguantando en aquella oscuridad tensa en la que las luces de los fa­roles se pegaban al suelo y dejaban recortado por encima el cielo an­cho, espeso y nocturno, de las tierras pacenses. Esas fotografías con­siguieron reproducir las tenebrosas impresiones que podría haber sentido cualquiera que se acercara a Puerto Hurraco horas después de la, carnicería. Algo así como meterse en un poblado fantasma del viejo Oeste, pero sin épica, cruzado por caminos que se fundían en la noche y con una carretera cercana que parecía el tramo final de todas las carreteras del mundo. Dentro de las casas, las luces se apa­gaban enseguida y entonces el cielo oscuro empezaba a pesar y a desplomarse como la tapa de un ataúd.
En Esparragosa o en Zalamea, a pocos kilómetros, la noche se vi­vía de muy distinta manera. La gente salía a tomar el fresco al qui­cio de la puerta, se veían corros de adolescentes en las puentecillas y paseantes que se adentraban en la tiniebla de los senderos. Eran las horas para respirar un poco de aire, después de los cuarenta gra­dos de secano que habían carbonizado el día. En Puerto Hurraco no se respiraba, los habitantes parecían contener el aliento hasta que pasara algo que se sentía próximo y fatal. Esa noche calurosa de en­cierro daba la verdadera temperatura del ánimo de la gente.
El día 30 de agosto las hermanas Izquierdo, Ángela y Luciana, salieron de un escondrijo de Madrid y tomaron el expreso de Bada­joz. A partir de ese momento iniciaron su escabroso periplo entre las pretensiones del fiscal, que las acusó de conspirar junto a sus her­manos -aunque la Audiencia de Badajoz revocó en febrero de 1992 el auto de procesamiento-, y su inexorable destino psiquiátrico en Mérida. Pero durante los cuatro días en que estuvieron desapareci­das, Ángela y Luciana se presentaban como la clave que podía des­cifrar los enigmas. Y también disolver el sentimiento de amenaza in­mediata que todavía pesaba sobre las gentes de Puerto Hurraco. Su desaparición había prolongado la inquietud, porque, sin lugar a du­das, tanto para los de Puerto Hurraco como para quienes estaban al tanto en Monterrubio de la Serena, había una diferencia sustancial entre el dedo que había apretado el gatillo y el cerebro que había en­viado la orden.
La casa de Monterrubio era una casa de pueblo de dos plantas pe­queñas embutida en una hilera y tan cerrada a cal y canto como, según decían, lo había estado en los últimos años, cuando los hermanos y hermanas Izquierdo vivían en ella. El diagnóstico del vecindario era tan concluyente como lo fue después el de la Audiencia. Eran dos mu­jeres mayores, de 49 y 63 años, prematuramente envejecidas, cuya existencia estaba organizada alrededor de los líos vecinales, que salían dando gritos de su casa y recorrían las calles insultando a sus parien­tes de Puerto Hurraco y a cualquiera de Monterrubio que se cruzara con ellas, que peregrinaban regularmente al cuartelillo y que, simple­mente, «no podían estar bien». En contraste, Emilio y Antonio rara vez protagonizaban un altercado. Parecían bastante pacíficos o quizá sólo tranquilos y, según la opinión del coro popular de Monterrubio, absolutamente dominados por sus hermanas.
Ninguno de los cuatro se había casado. La única pista sentimen­tal relacionaba a Luciana con Amadeo Cabanillas, en el famoso episodio que concluyó con fractura de huesos para la mujer y que inau­guró la última fase criminal entre las familias antagonistas. Luciana negó en días posteriores que hubiera existido semejante posibilidad, como no podía ser de otra manera. Los cuatro hermanos, por lo de­más, apenas salían de la casa de Monterrubio, donde las persianas estaban permanentemente bajadas y los pestillos echados. Allí fue­ron re cociendo su animadversión y sus malos sentimientos durante seis años.
Con todo ello viene el dilema. La matanza de Puerto Hurraco pue­de ser contemplada a la luz de una historia secular de rencillas y con­flictos que culminó de esa manera como podía haber culminado de cualquier otra parecida, o bien esa tragedia hay que observarla a tra­vés de esta última escena, mucho más reducida, mucho más actual, mucho mejor iluminada. Si fuera así, lo que se ofrece a la vista es el cuadro de cuatro hermanos encerrados en sí mismos, con antece­dentes psiquiátricos y con manifestaciones de desequilibrio patentes, aislados en un pueblo de Badajoz que ni siquiera es el suyo, armados hasta los dientes y profiriendo amenazas constantes, ante la pasivi­dad de instituciones y vecinos. Después se conocería el dominio pa­tológico que los mayores ejercían sobre los pequeños y también sal­drían a la luz abultados rumores sobre la vida de los Izquierdo. Pero no había ninguna necesidad de ello, porque un simple vistazo a los historiales clínicos, al entorno familiar en el que habían crecido y aprendido, a su vida cotidiana y a sus hechos cotidianos, habría bas­tado para anticipar un pronóstico de lo que podría ocurrir y de lo que fatalmente ocurrió.
Los desheredados
La historia de la España negra y profunda siempre ha servido ha­cia dentro y desde fuera. Desde fuera, el que más y el que menos ya sabe cómo ha funcionado. Pero, paradójicamente, también ha sido eficaz a la inversa, tapando la desidia de la sociedad civil y de las instituciones públicas, y arrojando al pozo sin fondo de la concien­cia de un pueblo que se ha movido entre la supervivencia y el olvi­do todos los desastres que nadie era capaz de asumir.
Desde un punto de vista literario y dramático conmueve descubrir que un pueblo de doscientos habitantes guarde en su memoria cen­tenaria un arsenal de disputas que van desde lo ridículo hasta lo ca­tastrófico, con nombres y apellidos, con detalles minúsculos trasmi­tidos de padres a hijos como las palabras de una liturgia, y que la tragedia corone finalmente esta memoria. Pero desde el punto de vis­ta de los hechos, lo único que se acerca a los motivos verdaderos —más allá de las leyendas que nos dejan tan enaltecidos como vulne­rables— es la constatación de que cuatro personas enfermas, indivi­dual y socialmente enfermas, armadas, aisladas y sin escapatoria an­te el mundo, explotaron un mal día en un clima colectivo de asombro que sustituyó automáticamente a una colectiva indiferencia.
Como en las malas películas, todo trató de resolverse judicial­mente. Los juicios tienen la virtud de aplicar condenas y de trasfe­rir las ideas de bien y mal a la potestad de un tribunal o de un ju­rado que, en realidad, sólo se ocupa de crímenes y castigos. El juicio de los hermanos Izquierdo causó la misma expectación que la trage­dia y dejó las cosas en el lugar donde se quedan las cosas intocables.
El 17 de enero de 1994, Antonio y Emilio Izquierdo se sentaron en el banquillo de los acusados, cuando ya se había decidido la re­clusión de sus hermanas en el hospital psiquiátrico de Mérida con un diagnóstico de «delirios paranoides». José Gómez Romero, el psi­quiatra que las tenía a su cargo, declaraba en esas fechas, tres años y medio después de su ingreso, que «Luciana y Ángela han mejora­do algo, poco a poco, pasean con otras internas y, sobre todo, Ánge­la ha desarrollado un poco de su personalidad, condicionada por la de su hermana hasta el punto de que, al principio, las cogías por separado y te hablaba utilizando las mismas expresiones que Lucia­na» (EL PAÍS, 23 de enero de 1994). En el juicio, los peritos psiquiá­tricos llegaron a la conclusión de que Emilio y Antonio Izquierdo su­frían «alteración de la personalidad de carácter paranoide». Cosa que, al parecer, «no alteraba el plano de la conciencia», si bien «so­bre esta personalidad, que constituye terreno abonado, hay una vi­vencia (la muerte de la madre) que es vivida de forma muy trau­mática por estas personas y se convierte en una idea sobrevalorada (la venganza) que invade el campo psíquico del sujeto. En este sen­tido estimamos que su capacidad volitiva podría estar disminuida» (EL PAÍS, 18 de enero de 1994). Dado que la psiquiatría se mueve por el mundo como si fuera una ciencia, hay cosas que los legos no pue­den entender. Por ejemplo, el que la conciencia no se altere cuando hay una idea sobrevalorada que invade el campo psíquico del suje­to, disminuyendo además su capacidad volitiva. Misterios del ser.
Los magistrados, en los fundamentos de derecho, afirmaron además que Emilio y Antonio no eran enfermos mentales, exponiendo el he­cho de que ambos «eran capaces de manejar un rebaño de ovejas de unas 1.000 cabezas» y que tenían fincas arrendadas, «consiguiendo, a pesar de la crisis por la que atraviesa el campo, poseer una carti­lla de ahorros con unos diez millones» (EL PAÍS, 26 de enero de 1994). Es decir, habría una relación inequívoca entre la salud mental y la gestión económica y agropecuaria. Estaríamos aquí ante una especie de protestantismo psicológico —visto a través de la doctrina de la predestinación mental.
Así pues, los delirios paranoides de los hermanos y de las herma­nas Izquierdo tuvieron distinto final como consecuencia de la dife­rente relación con el gatillo. La justicia actuó sobre los hechos y se limitó a sancionarlos, salomónicamente, con sus dos espadas con­temporáneas: el psiquiátrico y la cárcel. El 25 de enero de 1994, An­tonio y Emilio Izquierdo fueron condenados a 688 años de cárcel perfectamente divididos entre ambos como autores criminalmente responsables de nueve asesinatos consumados y seis frustrados. Los ponentes afirmaron que los dos hermanos prepararon por «vengan­za» un «plan de exterminio del mayor número de habitantes posible de Puerto Hurraco».
Aunque la Justicia dictó sentencia, y con ella la sentencia del ol­vido o del comienzo del olvido, lo cierto es que, más que disipar la temida imagen de España, la reveló en fotografías nuevas. La mitad locos o idiotas, la mitad asesinos carniceros. Y, sin embargo, habían pasado muchas otras cosas sobre las que no se podía dictar senten­cia como la abrumada existencia de esas cuatro personas encerradas en una casa de Monterrubio de la Serena hablando con sus fantas­mas en un idioma delirante, o la supervivencia en un entorno capaz de trasmitir de generación en generación la forma en que unas ove­jas se saltaron unas lindes de tierra amontonada para provocar una refriega. El mundo es complicado y la ley lo simplifica en términos de habitabilidad convencional, cuando la ley se cumple. Pero, con toda certeza, la masacre de Puerto Hurraco debió servir para llevar a la superficie una imagen de la España actual más allá de los tópi­cos y de las ideas conformadas a las que invita la desidia intelectual de la que somos ancestrales herederos. Muchas regiones rurales es­pañolas están todavía iniciando el siglo XX y esta situación no se re­fiere solamente a medios materiales de vida o a capacidad de pro­mover recursos, sino también al lugar que ocupan en el proyecto de este país. El abandono a su locura de los cuatro hermanos Izquier­do podría ser también el abandono a que se ha sometido a una vas­ta extensión de la vida española que no encuentra su sitio en ningún proyecto y que no se ve reflejada en ningún futuro. La España ne­gra no está hecha de ningún material particular. Si está hecha de al­go es de los ojos que no quieren mirarla.
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2017.04.17 20:00 DonaldWesleycolin Hombres, salud reproductiva

Problemas de salud reproductiva en hombres jóvenes: físico o psicológico?
La mayor causa de la disfunción eréctil en hombres jóvenes (hombres menores de 40 años) es psicológico. Un simple diagnóstico de si su problema es físico o psicológico es responder a estas tres sí o no preguntas:
¿Tienes menos de 50 años? (Que supongo que es que si estás leyendo este artículo) ¿Está usted físicamente saludable? (no hay grandes problemas físicos) ¿Puedes conseguir una erección por sí mismo (aunque sólo el despertar con uno)? Si usted contestó sí a alguna de las preguntas anteriores, es posible que desee consultar a un médico para obtener un diagnóstico médico. Si usted contestó sí a todas las preguntas anteriores, especialmente el último, entonces su problema es sin duda de naturaleza psicológica. Vaya por delante y respirar un gran suspiro de alivio porque no hay nada de malo en que físicamente. Su pene está perfectamente bien y funcional. Lo que realmente te detiene es tu mente.
El derecho de pensar
Con el fin de tener una erección fuerte cuando estás con una chica (la misma erección puede obtener mientras solo), se necesita el estado de ánimo adecuado. Entonces, ¿qué tipo de mentalidad estamos hablando aquí? Usted quiere que su mente esté totalmente relajado. No se preocupe, no hay inseguridades y sin presión. Para mí, personalmente, tuve problemas con la disfunción eréctil debido a preocupaciones relacionadas con el rendimiento cuando llegó el momento para el sexo. Incluso en momentos en que me sentí relajado, en realidad había preocupaciones inconscientes que se ejecutan a través de mi mente. Y cuando me di cuenta de que no estaba recibiendo una erección, me gustaría tratar más difícil de conseguir uno (que en realidad lo hace peor). No fue hasta que me enteré de la causa de la disfunción eréctil que finalmente fui capaz de abordar de frente y eliminarlo para siempre. El origen del problema
¿Cuál es la causa de la disfunción eréctil en un joven físicamente saludable?
Sin entrar demasiado científica al respecto, su sistema nervioso tiene dos modos: Modo de Relajación – se utiliza para la digestión, la conservación de la energía, y el sexo Lucha o Modo de vuelo – en el que se libera adrenalina y la sangre se bombea en sus extremidades ¿Entonces por qué las funciones sexuales sólo funcionan bajo el modo de relajación? Bueno, si nuestros antepasados ​​estaban en el medio de acoplamiento y de repente ante una amenaza, lo mejor era que la sangre fluya fuera del pene y en los músculos (imagine tratar de sobrevivir a una situación de vida o muerte con una erección!). En este día y edad, es poco probable que nos enfrentaremos a una situación de vida o muerte durante el sexo, pero nuestros cuerpos todavía respondemos en consecuencia cuando estamos estresados ​​o ansiosos. Afortunadamente estamos en última instancia, en el control de esta respuesta. La clave es entrenar nuestra mente para activar el lado relajado de nuestro sistema nervioso, antes y durante el acto sexual.
Activación del sistema nervioso parasimpático (también conocido como modo de relajación)
Si un amigo mío estaba luchando con la disfunción eréctil y yo sólo podía darle un consejo, un consejo, una sola técnica, me gustaría enseñarle cómo concentrarse en las sensaciones. Cuando se hace correctamente, esto resultará efectivamente el cerebro lógico y todas las preocupaciones, ansiedades, y sobre el pensamiento que vienen con él. Ante la falta de preocupación, su cuerpo se relaja, responder de forma natural, y se excitan (estás con una hermosa mujer desnuda por amor de Dios!). Entonces, ¿cómo se hace esto? Bueno durante los juegos preliminares que desea concentrarse completamente en las sensaciones que está sintiendo. Desterrar todos los pensamientos lógicos de su mente al centrarse únicamente y totalmente en cosas como lo agradable de sus labios se sienten cuando ella te besa, la suavidad de su piel y el cabello, el calor de su cuerpo rozar su piel. Usted quiere llegar a ser extremadamente sensibles a todos los sentimientos y sensaciones que está experimentando y dejar que ellos se llenan tu mente tan completamente que no hay espacio para cualquier otro pensamiento. Sin estrés sobre su fecha límite de asignación, no se preocupa por el rendimiento, no hay presión en absoluto. Sólo experimentar plenamente y disfrutar de esta mujer; las vistas, sonidos y sensaciones. Así es como el sexo estaba destinado a ser. (Una ventaja adicional de esto es que cuando usted está disfrutando plenamente de su cuerpo, las sensaciones y el momento, que automáticamente le hace un amante mejor y más sensual.)
Un Ejercicio Práctico
Centrándose en las sensaciones puede sonar simple, pero definitivamente es más fácil decirlo que hacerlo (sobre todo porque se nos ha enseñado a usar nuestro cerebro lógico ya que la escuela primaria). He aquí un buen ejercicio para empezar con: Trace suavemente el dedo en el brazo y sólo se centran en las sensaciones. Trate de hacer esto durante 5 minutos sin pensar en nada más. Si encuentras mente errante, sólo reorientar su atención en las sensaciones en la piel. Que sigue? La disfunción eréctil en hombres jóvenes es 100% puede arreglar. No hay ninguna razón para que usted (o alguien) que sufras innecesariamente de ella. Puede tomar un poco de conocimiento y la práctica, pero cuando a superar la disfunción eréctil, usted será capaz de tener una erección a voluntad y usted nunca tendrá que tratar con él de nuevo. Y cuando estás en la cama con una mujer, y disfrutar de su vida sexual al máximo, usted sabrá el esfuerzo valió la pena.
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2017.04.17 19:11 DonaldWesleycolin Impotencia en jovenes

Disfunción eréctil en hombres jóvenes: físico o psicológico? La mayor causa de la disfunción eréctil en hombres jóvenes (hombres menores de 40 años) es psicológico. Un simple diagnóstico de si su problema es físico o psicológico es responder a estas tres sí o no preguntas: ¿Tienes menos de 50 años? (Que supongo que es que si estás leyendo este artículo) ¿Está usted físicamente saludable? (no hay grandes problemas físicos) ¿Puedes conseguir una erección por sí mismo (aunque sólo el despertar con uno)? Si usted contestó sí a alguna de las preguntas anteriores, es posible que desee consultar a un médico para obtener un diagnóstico médico. Si usted contestó sí a todas las preguntas anteriores, especialmente el último, entonces su problema es sin duda de naturaleza psicológica. Vaya por delante y respirar un gran suspiro de alivio porque no hay nada de malo en que físicamente. Su pene está perfectamente bien y funcional. Lo que realmente te detiene es tu mente. El derecho de pensar Con el fin de tener una erección fuerte cuando estás con una chica (la misma erección puede obtener mientras solo), se necesita el estado de ánimo adecuado. Entonces, ¿qué tipo de mentalidad estamos hablando aquí? Usted quiere que su mente esté totalmente relajado. No se preocupe, no hay inseguridades y sin presión. Para mí, personalmente, tuve problemas con la disfunción eréctil debido a preocupaciones relacionadas con el rendimiento cuando llegó el momento para el sexo. Incluso en momentos en que me sentí relajado, en realidad había preocupaciones inconscientes que se ejecutan a través de mi mente. Y cuando me di cuenta de que no estaba recibiendo una erección, me gustaría tratar más difícil de conseguir uno (que en realidad lo hace peor). No fue hasta que me enteré de la causa de la disfuncion erectil que finalmente fui capaz de abordar de frente y eliminarlo para siempre. El origen del problema ¿Cuál es la causa de la disfunción eréctil en un joven físicamente saludable? Sin entrar demasiado científica al respecto, su sistema nervioso tiene dos modos: Modo de Relajación – se utiliza para la digestión, la conservación de la energía, y el sexo Lucha o Modo de vuelo – en el que se libera adrenalina y la sangre se bombea en sus extremidades ¿Entonces por qué las funciones sexuales sólo funcionan bajo el modo de relajación? Bueno, si nuestros antepasados ​​estaban en el medio de acoplamiento y de repente ante una amenaza, lo mejor era que la sangre fluya fuera del pene y en los músculos (imagine tratar de sobrevivir a una situación de vida o muerte con una erección!). En este día y edad, es poco probable que nos enfrentaremos a una situación de vida o muerte durante el sexo, pero nuestros cuerpos todavía respondemos en consecuencia cuando estamos estresados ​​o ansiosos. Afortunadamente estamos en última instancia, en el control de esta respuesta. La clave es entrenar nuestra mente para activar el lado relajado de nuestro sistema nervioso, antes y durante el acto sexual. Activación del sistema nervioso parasimpático (también conocido como modo de relajación) Si un amigo mío estaba luchando con la disfunción eréctil y yo sólo podía darle un consejo, un consejo, una sola técnica, me gustaría enseñarle cómo concentrarse en las sensaciones. Cuando se hace correctamente, esto resultará efectivamente el cerebro lógico y todas las preocupaciones, ansiedades, y sobre el pensamiento que vienen con él. Ante la falta de preocupación, su cuerpo se relaja, responder de forma natural, y se excitan (estás con una hermosa mujer desnuda por amor de Dios!). Entonces, ¿cómo se hace esto? Bueno durante los juegos preliminares que desea concentrarse completamente en las sensaciones que está sintiendo. Desterrar todos los pensamientos lógicos de su mente al centrarse únicamente y totalmente en cosas como lo agradable de sus labios se sienten cuando ella te besa, la suavidad de su piel y el cabello, el calor de su cuerpo rozar su piel. Usted quiere llegar a ser extremadamente sensibles a todos los sentimientos y sensaciones que está experimentando y dejar que ellos se llenan tu mente tan completamente que no hay espacio para cualquier otro pensamiento. Sin estrés sobre su fecha límite de asignación, no se preocupa por el rendimiento, no hay presión en absoluto. Sólo experimentar plenamente y disfrutar de esta mujer; las vistas, sonidos y sensaciones. Así es como el sexo estaba destinado a ser. (Una ventaja adicional de esto es que cuando usted está disfrutando plenamente de su cuerpo, las sensaciones y el momento, que automáticamente le hace un amante mejor y más sensual.) Un Ejercicio Práctico Centrándose en las sensaciones puede sonar simple, pero definitivamente es más fácil decirlo que hacerlo (sobre todo porque se nos ha enseñado a usar nuestro cerebro lógico ya que la escuela primaria). He aquí un buen ejercicio para empezar con: Trace suavemente el dedo en el brazo y sólo se centran en las sensaciones. Trate de hacer esto durante 5 minutos sin pensar en nada más. Si encuentras mente errante, sólo reorientar su atención en las sensaciones en la piel. Que sigue? La disfunción eréctil en hombres jóvenes es 100% puede arreglar. No hay ninguna razón para que usted (o alguien) que sufras innecesariamente de ella. Puede tomar un poco de conocimiento y la práctica, pero cuando a superar la disfunción eréctil, usted será capaz de tener una erección a voluntad y usted nunca tendrá que tratar con él de nuevo. Y cuando estás en la cama con una mujer, y disfrutar de su vida sexual al máximo, usted sabrá el esfuerzo valió la pena.
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2017.04.14 11:13 DonaldWesleycolin Disfunción erectil en jovenes

Disfunción eréctil en hombres jóvenes: físico o psicológico?
La mayor causa de la disfunción eréctil en hombres jóvenes (hombres menores de 40 años) es psicológico. Un simple diagnóstico de si su problema es físico o psicológico es responder a estas tres sí o no preguntas:
¿Tienes menos de 50 años? (Que supongo que es que si estás leyendo este artículo) ¿Está usted físicamente saludable? (no hay grandes problemas físicos) ¿Puedes conseguir una erección por sí mismo (aunque sólo el despertar con uno)? Si usted contestó sí a alguna de las preguntas anteriores, es posible que desee consultar a un médico para obtener un diagnóstico médico. Si usted contestó sí a todas las preguntas anteriores, especialmente el último, entonces su problema es sin duda de naturaleza psicológica. Vaya por delante y respirar un gran suspiro de alivio porque no hay nada de malo en que físicamente. Su pene está perfectamente bien y funcional. Lo que realmente te detiene es tu mente.
El derecho de pensar
Con el fin de tener una erección fuerte cuando estás con una chica (la misma erección puede obtener mientras solo), se necesita el estado de ánimo adecuado. Entonces, ¿qué tipo de mentalidad estamos hablando aquí? Usted quiere que su mente esté totalmente relajado. No se preocupe, no hay inseguridades y sin presión. Para mí, personalmente, tuve problemas con la disfunción eréctil debido a preocupaciones relacionadas con el rendimiento cuando llegó el momento para el sexo. Incluso en momentos en que me sentí relajado, en realidad había preocupaciones inconscientes que se ejecutan a través de mi mente. Y cuando me di cuenta de que no estaba recibiendo una erección, me gustaría tratar más difícil de conseguir uno (que en realidad lo hace peor). No fue hasta que me enteré de la causa de la disfunción eréctil que finalmente fui capaz de abordar de frente y eliminarlo para siempre.
El origen del problema
¿Cuál es la causa de la disfunción eréctil en un joven físicamente saludable? Sin entrar demasiado científica al respecto, su sistema nervioso tiene dos modos:
Modo de Relajación – se utiliza para la digestión, la conservación de la energía, y el sexo Lucha o Modo de vuelo – en el que se libera adrenalina y la sangre se bombea en sus extremidades ¿Entonces por qué las funciones sexuales sólo funcionan bajo el modo de relajación? Bueno, si nuestros antepasados ​​estaban en el medio de acoplamiento y de repente ante una amenaza, lo mejor era que la sangre fluya fuera del pene y en los músculos (imagine tratar de sobrevivir a una situación de vida o muerte con una erección!). En este día y edad, es poco probable que nos enfrentaremos a una situación de vida o muerte durante el sexo, pero nuestros cuerpos todavía respondemos en consecuencia cuando estamos estresados ​​o ansiosos. Afortunadamente estamos en última instancia, en el control de esta respuesta. La clave es entrenar nuestra mente para activar el lado relajado de nuestro sistema nervioso, antes y durante el acto sexual.
Activación del sistema nervioso parasimpático (también conocido como modo de relajación)
Si un amigo mío estaba luchando con la disfunción eréctil y yo sólo podía darle un consejo, un consejo, una sola técnica, me gustaría enseñarle cómo concentrarse en las sensaciones. Cuando se hace correctamente, esto resultará efectivamente el cerebro lógico y todas las preocupaciones, ansiedades, y sobre el pensamiento que vienen con él. Ante la falta de preocupación, su cuerpo se relaja, responder de forma natural, y se excitan (estás con una hermosa mujer desnuda por amor de Dios!).
Entonces, ¿cómo se hace esto? Bueno durante los juegos preliminares que desea concentrarse completamente en las sensaciones que está sintiendo. Desterrar todos los pensamientos lógicos de su mente al centrarse únicamente y totalmente en cosas como lo agradable de sus labios se sienten cuando ella te besa, la suavidad de su piel y el cabello, el calor de su cuerpo rozar su piel. Usted quiere llegar a ser extremadamente sensibles a todos los sentimientos y sensaciones que está experimentando y dejar que ellos se llenan tu mente tan completamente que no hay espacio para cualquier otro pensamiento. Sin estrés sobre su fecha límite de asignación, no se preocupa por el rendimiento, no hay presión en absoluto. Sólo experimentar plenamente y disfrutar de esta mujer; las vistas, sonidos y sensaciones. Así es como el sexo estaba destinado a ser. (Una ventaja adicional de esto es que cuando usted está disfrutando plenamente de su cuerpo, las sensaciones y el momento, que automáticamente le hace un amante mejor y más sensual.)
Un Ejercicio Práctico
Centrándose en las sensaciones puede sonar simple, pero definitivamente es más fácil decirlo que hacerlo (sobre todo porque se nos ha enseñado a usar nuestro cerebro lógico ya que la escuela primaria). He aquí un buen ejercicio para empezar con:
Trace suavemente el dedo en el brazo y sólo se centran en las sensaciones. Trate de hacer esto durante 5 minutos sin pensar en nada más. Si encuentras mente errante, sólo reorientar su atención en las sensaciones en la piel. Que sigue?
La disfunción eréctil en hombres jóvenes es 100% puede arreglar. No hay ninguna razón para que usted (o alguien) que sufras innecesariamente de ella. Puede tomar un poco de conocimiento y la práctica, pero cuando a superar la disfunción eréctil, usted será capaz de tener una erección a voluntad y usted nunca tendrá que tratar con él de nuevo. Y cuando estás en la cama con una mujer, y disfrutar de su vida sexual al máximo, usted sabrá el esfuerzo valió la pena.
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2016.03.20 13:32 Subversivo-Maldito Carta abierta a Pablo Iglesias e Iñigo Errejón

Carta abierta a Pablo Iglesias e Íñigo Errejón [Fuente: https://fridaysxdream.wordpress.com/2016/03/18/carta-abierta-a-pablo-iglesias-e-inigo-errejon/]
Queridos Pablo e Íñigo:
Me permitiréis que os tutee y os hable con confianza, espero. No me conocéis de nada pero yo siento que a vosotros un poco sí; son ya muchos los meses que llevo siguiendo vuestros movimientos, con la ilusión y el orgullo de una madre aunque esté bastante lejos de serlo. Han sido meses de enamorarme con vuestras palabras y vuestros actos; de llegar a creer que podíamos asaltar los cielos, comernos el mundo y derribar las fronteras de todos los pueblos. Meses de creer, de confiar, de sonreír. Meses de recuperar una ilusión perdida después de una serie de desengaños políticos que me habían hundido en la apatía y el desinterés; para mí, el nacimiento de Podemos fue un renacer.
Hoy ha sido un día horrible, la verdad. Me desperté con un artículo del Huffington Post que no me atrevo ni a mencionar: sabéis de sobra cuál es. De sólo recordarlo se me ponen los pelos de punta y se me encoge el estómago. A partir de ahí todo rodó cuesta abajo, y sentí una tristeza y una desazón que llevaba tiempo sin experimentar. La clase de desolación que te invade cuando te das cuenta de que has perdido algo que ya no puedes recuperar; el tipo de miseria que cae sobre tu cabeza como un jarro de agua fría cuando tomas conciencia de que algo, innombrable y escurridizo, se ha roto dentro de ti de manera irremediable.
Por esto, después de unas horas tormentosas en las que no he hecho más que sufrir, lamentarme en grupo, llorar en solitario y comer gominolas a un ritmo alarmante para intentar consolarme, he decidido escribiros una carta. Es probable que jamás la leáis o que, si lo hacéis, penséis que se me ha ido la cabeza; no importa. Al menos podré desahogarme y ser honesta, y eso en sí mismo es casi un acto revolucionario en los tiempos que corren. Pienso abriros mi corazón y publicar esto para que lo vea todo el mundo, porque soy una idealista y probablemente una idiota. Quién dijo miedo del qué dirán.
Yo no sé nada sobre casi nada, lo admito. He tenido la suerte de rodearme en mi vida de gente muy sabia y muy lista, con intereses y conocimientos diversos que he disfrutado pero que, lamentablemente para mí, no se me han contagiado. Oficialmente sólo sé de una cosa: Psicología. Tengo un título de esos que resultan muy bonitos para colgar en el salón pero muy inútiles en la vida real. Miento, en realidad vienen bien para empezar las frases con un “como psicóloga…”.
Como psicóloga, puedo deciros que el cerebro humano tiene una capacidad asombrosa para adaptarse a los cambios, especialmente si son graduales. Es por ello que cuando vives con un niño no te das cuenta de lo mucho que va creciendo salvo cuando le pruebas la ropa del año anterior: esos milímetros del día a día se asimilan al instante en nuestra mente y sólo destacan por acumulación a los ojos de quienes llevan semanas o meses sin ver al crío en cuestión.
Así, cuando uno vive inmerso en una vorágine de cambios continuos, lo que hace dos meses te hubiera parecido una barbaridad se convierte en normalidad en un simple suspiro. De repente te encuentras trabajando 25 horas y no sabes cómo has llegado hasta ahí ni quién ha puesto ese giratiempos en tu cuello, pero no importa, porque mañana serán 26 y creerás que siempre ha sido así. De esta manera, mortífera pero genial, has acabado perdiendo la perspectiva.
Yo, como alocada idealista que soy, no pierdo la fe en la ciencia. Quizá de aquí a 1000 años podamos parar el tiempo y observar una situación determinada desde fuera, como espectadores imparciales; hoy por hoy no es posible. Por eso he pensado que quizás una voz -o unas cuantas- ajenas al torbellino que vivís os podían ayudar en estos tiempos difíciles.
Es verdad que nadie es imprescindible y que Podemos es una herramienta de la gente que debería sobrevivir a cualquier persona; no obstante, de la misma manera en la que nos recordáis que todos somos Podemos creo que es bueno que os recordemos que vosotros también. Cuando deposité mi voto en las urnas, mi ilusión iba para los dos. Me encanta la manera en la que Pablo se sale de madre y hace bromas inapropiadas en los discursos y adoro cómo Íñigo sabe explicarse divinamente sin perder un ápice de su elegancia. Me gusta que Pablo sea un rojillo de manual y me pierde que Íñigo tenga pinta de no haber roto un plato en su vida aunque pueda dar el discurso más contundente del mundo. Me encantáis, los dos. Y creo que Podemos no sería ni de lejos lo mismo si faltase uno.
Los de fuera, los que no tenemos ni idea de cómo va esto de la política y nos dedicamos a militar en la medida de nuestras posibilidades, no entendemos ni la mitad de lo que está pasando. Lo admito, no me avergüenzo: estoy perdida. Quizá no sea lo suficientemente lista, quizá sea una ignorante empedernida, quizá mi mentalidad no sirva para moverse por estos mundos. Lo que sé es que yo, y muchos, no queremos nada de lo que nos intentan vender como irrenunciable.
No queremos corrientes: no queremos Pablistas ni Errejonianos, o Reptilianos, como sea que los hayan llamado. No queremos luchas de poder, ni territoriales ni de ningún tipo, ni choques de fuerzas, ni posiciones reafirmadas o debilitadas. Ni lo entendemos ni queremos entenderlo, o al menos sé que yo no quiero. Cuando os voté, voté la mezcla: al Pablo más radical y al Íñigo más moderado, a los clásicos del PCE y a los que no habían pisado un partido político en su vida. No queremos facciones, queremos el todo. Os queremos a vosotros, a los dos, a todos los que tenéis detrás. Queremos a Podemos como siempre fue, una mezcla maravillosa e impredecible que se mueve como una marea sin luna que la fuerce a una danza rutinaria. Queremos discrepancias y debates, sí, no movimientos especulativos ni luchas de poder. Queremos cambiar las cosas, no que las cosas nos cambien a nosotros.
Seguramente estaréis pensando, con razón, que la chavalina esta que os escribe no tiene ni idea de lo que está diciendo. Es cierto, no la tengo: sólo os digo lo que siento. Puede que sea inevitable que en todos los partidos haya luchas de poder, territoriales y estatales; quizá sea ineludible que las corrientes se decapiten entre ellas, que algunos trepen y otros caigan en desgracia, que rueden cabezas y se desangren los corazones. Pero si realmente no se puede evitar, al menos os pido esto: no lo resolváis como lo harían los demás. No caigáis en los mismos errores que todos los que vinieron antes que vosotros; no pervirtáis el “porque fueron somos, porque somos serán” en algo deprimente como “porque fueron un fracaso, nosotros también fracasaremos”. No lo hagáis, por favor. Sois mi única esperanza.
No estoy exagerando: es posible que si Podemos se desintegra y la situación se vuelve insoportablemente decepcionante acabe yéndome del país, preferentemente a uno cuya realidad política desconozca totalmente. Así me salvaré de involucrarme a mi pesar, al menos por un tiempo, hasta que me vaya enterando de cómo va la película y –como he hecho siempre- me meta hasta el fondo. Entonces volveré a indignarme y a protestar, a tener simpatías y odios, a sentir hasta quedarme exhausta y llevarme la decepción de turno. Y vuelta a empezar, hasta que el cuerpo aguante. Con suerte no será mucho.
En mi casa les gusta mucho reírse de mí, de buen rollo. A menudo me recuerdan que la izquierda siempre ha sido y será una bolsa de gatos, condenada a resquebrajarse y fragmentarse hasta que la fuerza de sus partes sea mucho menor que la del total. Me lo dicen con la mejor de las intenciones, con la condescendencia de hermanos mayores y padres que ven en mí partes de sus yos más jóvenes. Con la triste experiencia de quienes han sido pisoteados, vilipendiados y abandonados por el sistema una y otra vez, en países y épocas distintas. Intentan que no me ilusione demasiado porque saben que luego el golpe será más duro; asumen, y cómo me jode, que inevitablemente habrá un golpe. Porque siempre lo hay, ¿no? Ellos ya han vivido desengaños suficientes y lo saben. Han aprendido a no creer ni confiar en nadie, a ser un poco cínicos y despreocuparse como estrategia de supervivencia. Y los admiro, de verdad, pero a veces temo que jamás conseguiré ser así.
Soy una idealista, con todo lo que ello conlleva: las montañas rusas y los corazones rotos, el volar muy alto y estrellarse en el fondo del precipicio, perder y ganar la fe como un peregrino abandonado a su suerte. Sin embargo, últimamente he estado más cerca que nunca de abandonarme al vacío y dejar que las ilusiones se fueran conmigo. No sólo la política me ha decepcionado: mis expectativas en todos los ámbitos se han visto destrozadas, una a una, hasta que no me ha quedado más remedio que intentar reinventarme.
He perdido la cuenta ya de las veces que he considerado seriamente dejar el país y de las menos que lo he intentado. Tengo un título, un máster, dos idiomas y cero posibilidades de encontrar un trabajo de lo mío en el futuro inmediato. En cuanto a posibilidades de encontrar un trabajo cualquiera… no sé, dejémoslo en un 25% si me mudo de ciudad. Más o menos. He aprendido a base de palos que viviré peor que mis padres, que para cuando yo envejezca el sistema de pensiones habrá desaparecido y tendré suerte si consigo un trabajo estable al menos una vez en la vida. He aprendido que el amor no es suficiente y que nada es para siempre, que el mundo no es justo ni viviré para ver uno que sí lo sea, que haber nacido mujer es una putada en esta sociedad nuestra, que seré eternamente juzgada por lo que haga y que protestar por ello me traerá consecuencias horribles. Aprendí también que mis padres jamás tendrán la vida tranquila de jubilados que se merecen, que trabajar duro no implica que llegues a ningún lado, que estudiar no te hace más listo ni te garantiza llegar más lejos, que las mejores personas acaban siendo las que más sufren y que tampoco viviré para ver un tiempo en el que el dinero deje de mover el mundo.
Y, sin embargo, aquí sigo. Ni me he tirado de un puente ni me he ido de España, y en gran parte ha sido gracias a vosotros. Llevo la inmigración en la sangre: mis bisabuelos y abuelos fueron inmigrantes, mis padres y hermanos también. Yo huí de Argentina con 13 años, convencida de que jamás tendría que volver a hacerlo. Bendita juventud, bendita inocencia. Mi instinto nómada de supervivencia me pide a diario que me largue, que deje todo atrás y me preocupe sólo por mí y por tener algo que llevarme a la boca. Sin embargo, hay otra parte de mí que se niega. Mi otro yo me pide que me quede y que luche hasta quedarme sin fuerzas, que queme todos los cartuchos, que no me resigne a mirar por mí mientras el vecino se muere de hambre. Que la solución no está en buscar otro hogar sino en mejorar éste, que he echado raíces y no es justo cortarlas, que todo el sufrimiento dará sus frutos. Que con 80 años, si vivo tanto, miraré atrás desde esta misma tierra y llegaré a la conclusión de que quedarse valió la pena. Esta parte de mí la habéis alimentado vosotros, y os debe todo. Yo, entera, os debo muchísimo más de lo que jamás podréis pensar o llegar a imaginar, porque ni siquiera en esta carta encontraré las palabras adecuadas para transmitiros todo lo que hay. Digamos que hay cosas que sólo pueden sentirse, no explicarse o definirse. Lo que vosotros habéis hecho por mí es una de ellas.
Me habéis devuelto las ganas de creer. No que podíamos construir un mundo ideal, no, que seré ingenua pero no tanto; simplemente me hicisteis pensar que por una vez había una posibilidad real de cambiar las cosas. De hacer que la vida fuera un poquito menos injusta, sólo eso; de construir un sitio en el que vivir no fuera una lucha diaria, en el que no se deje a nadie atrás, en el que si no podemos ayudar a todos al menos nos dejemos la piel intentándolo. Me mostrasteis que no estaba sola, que tenía compañeros y compañeras de lucha y que juntos podíamos conseguir mucho; me devolvisteis la ilusión, la sonrisa y un poco de mi alma. Me hicisteis llorar como una niña con vuestras palabras, y creedme, hacía años que no lloraba por otro motivo que no fuese la tristeza. Hicisteis que la política dejara de ser un nido de corruptos y ladrones, de psicópatas y mentirosos, y nos disteis una lección a todos.
Ahora, con lágrimas en los ojos, os pido por favor que no lo tiréis por la borda.
Podemos somos todos, sí, pero entended que al final hasta las organizaciones más participativas e inclusivas necesitan referentes en los que mirarse. Cuando la incertidumbre es muy grande los humanos tendemos a fijarnos en lo que hacen otros para guiar nuestra conducta: eso también os lo digo como psicóloga. Vosotros sois nuestros espejos, y necesitamos que nos devolváis esa imagen de unidad en la que solíamos reconocernos. Sabéis mucho de comunicación y de estrategia, me consta, pero hay cosas que sólo se entienden con el corazón. De eso también tenéis mucho: usadlo, por favor. La tranquilidad y la seguridad que nos da, a muchos, el veros juntos contra el mundo no nos la dará ninguna otra cosa. Mi David contra Goliat sois vosotros dos, el de la coleta y el de los suizos, como un tándem indestructible que parece pequeñito pero que al juntarse se vuelve enorme. Si vosotros estáis bien todos sentimos que podemos comernos el mundo, aguantar todas las críticas y callar a los cuñados de turno que se sientan en los bares a comentar con sorna que nos vamos a la mierda. Hoy os necesitamos, más que nunca.
Y sí, sé que vosotros también nos necesitáis. Estamos con vosotros. Os hemos apoyado siempre y seguiremos haciéndolo, pero tenemos que estar juntos en esto. Olvidaos de las corrientes, de las luchas de poder, de lo que dicen los medios y hasta quienes os rodean; olvidaos del futuro del partido como tal, de ese aparato que es “la organización” por la que todos temen y de la que tantos se alimentan. Pensad en por qué empezasteis este proyecto y por qué estáis donde estáis. Queremos trabajar con vosotros, queremos ayudaros a sacar este país adelante, queremos cambiar las cosas, queremos demostrar que los ideales a veces también se hacen realidad. Queremos un mundo distinto, y la sensación de que Podemos acabará haciendo “lo de siempre como los de siempre” tiene el efecto de una nube negra sobre nuestras cabezas desamparadas. Disipad las nubes, devolvednos el Sol en este Marzo tan frío. El miedo nos persigue como una sombra incansable y a muchos ya nos está conquistando. Y sí, es bonito que el grandísimo Monedero nos diga que no debemos dejar que eso pase, pero a ojos de muchos los líderes sois vosotros. Necesitamos oír que saldremos de ésta para poder salir de ésta: profecía autocumplida, se llama. Palabra de psicóloga.
Dicen que las decisiones se toman irracionalmente mucho antes de verbalizarlas y que nuestro instinto se equivoca menos de lo que pensamos. Seguid a vuestro corazón, por cliché que suene. Sabéis, yo en mi tierna juventud era anarquista. No creía en los Estados y mucho menos en los partidos, y repetía con orgullo que, como había dicho el memorable Durruti, “Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones”. He crecido, he madurado, he cambiado de opinión; pero estoy convencida de que aquel mundo nuevo con el que soñaba sigue aquí, muy adentro y a flor de piel. Este corazón y el mundo nuevo que habita en él fue el que me guió hasta vosotros; y, con él en un puño, os digo que estoy segura de que no se equivocó.
Pablo, Íñigo: perdonad que me repita, pero os necesitamos más que nunca. Juntos y revueltos, fuertes, auténticos. Sé que es duro, que tenéis derecho a seguir siendo humanos vulnerables, que necesitáis desconectar y alejaros de esto. Lo entiendo, de verdad. Pero si ante este primer escollo nos damos por vencidos, el resto de la estructura caerá por su propio peso cual castillo de naipes. Por eso nos atacan, porque somos frágiles en comparación a las estructuras más rancias que llevan consolidándose más años de los que deberían. Y yo, como otros tantos, estoy dispuesta a aguantar el temporal, a llevar vuestra bandera con orgullo cueste lo que cueste, a defender mis ideales y alzar la voz las veces que haga falta. Seguiré militando pase lo que pase, seguiré luchando para que este sea el partido que queremos para construir la España que nos merecemos. Os pido que hagáis lo mismo, ni más ni menos. Esto recién empieza: no dejéis que acabe tan pronto, cuando lo mejor aún está por llegar.
Os quiero, a los dos. Y, como el todo es mucho más que la suma de las partes, os quiero juntos.
Mucho ánimo, compañeros. Me habéis hecho sentir más orgullosa de lo que he estado en mi vida y no dudo de que seguirá siendo así.
Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones; construyámoslo juntos.
Con cariño,
Una compañera cuyo nombre no importa
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2015.06.13 08:22 absentvoyager El arte de la estrategia.

Cuando conoces los principios del Arte de la Estrategia, nada hay que no puedas conocer. La mejor victoria es vencer sin combatir.
Tal vez tu mujer te manipula
Las herramientas de trabajo de la manipulación sexual femenina son la seducción, la adulación, el engaño, el fraude, la falta de disponibilidad y las insinuaciones, todas ellas palancas de astucia para doblegar a los hombres a su voluntad.
¿Sabes una cosa? Las mujeres no juegan limpio, especialmente cuando quieren conseguir algo que se interpone entre ellas y sus objetivos
Las mujeres se depilan, se tiñen, se pintan, pasan hambre, eliminan abdomen, se agrandan los pechos, y eliminan sus arrugas por una razón: para adquirir poder sexual sobre los hombres.
Una mujer nunca se entrega emocionalmente a un hombre a menos que tenga algo que pueda explotar. La manipulación sexual es fundamentalmente deshonesta y por su propia naturaleza está diseñada para engañar a los hombres y controlarlos.
Por desgracia, en nuestra sociedad, a las mujeres se les permite abusar de su poder sexual. Se les permite hacer alarde de su sexualidad, y aun así dicen ser víctimas. Se les permite explotar y sacar provecho de las inclinaciones naturales de los hombres en la industria del entretenimiento para adultos. Se les permite vestir seductoramente con vestidos escotados y pantalones vaqueros ajustados sin temor a las consecuencias sexuales.
Se les permite seducir a los hombres vaciando sus billeteras y sin que haya ninguna preocupación de juicio o censura moral. Se les permite a coquetear y seducir en el lugar de trabajo, y luego lloran por sufrir "acoso sexual" cuando un hombre responde de acuerdo con sus imperativos biológicos.
Se les permite usar el sexo para su beneficio - y también retirarlo - cuando les conviene y luego esconderse tras una versión interesada de feminismo cuando llega el momento de pagar el precio.
El deseo sexual de un hombre es honesto
En su esencia, el impulso sexual masculino es honesto, limpio, abierto y desinhibido. Pero en las manos de la manipulación de las mujeres, se convierte en el peor enemigo del hombre porque lo convierte en un baile de marionetas sin sentido al son de una mujer. Impulsado ciegamente por la testosterona, los hombres sacrifican su poder masculino en el altar de explotación sexual femenina.
Nosotros pagamos la cena, sus compras de ropa, toleramos sus muy variables estados de ánimo, dejamos a nuestros amigos, y nos acurrucamos en el sofá viendo un DVD de romántico y pastelón, todo con la esperanza de echar un polvo.
Eso es un tonto manipulado para hacer exactamente lo que otra persona quiere: Traducción: cuando un hombre en su lujuria entrega su poder masculino a una mujer, ella lo llama un "gentleman".
No es bonito. De hecho, es una vergüenza.
Los trucos femeninos de manipulación son legendarios, y no tienen aspecto de parar a corto plazo. ¿Sabes una cosa? Las mujeres no juegan limpio, especialmente cuando quieren conseguir algo que se interpone entre ellas y sus objetivos. Los trucos femeninos de manipulación son legendarios, y no tienen aspecto de parar a corto plazo, lo que significa que hay una alta posibilidad de que tendrás que enfrentarte en algún momento con los trucos de tu pareja.
Ya sea que ella esté buscando el perdón o conseguir un favor, puedes apostar lo que quieras a que ella intentará usar cualquier truco para conseguir lo que quiere. Aunque no se puede evitar que ella intente jugar sucio, tú puedes detectar el engaño e incluso anular sus acciones manipulativas.
Sigue leyendo para descubrir conocer los trucos que las mujeres no quieren que conozcas así como la manera que tienes de escapar a estos trucos femeninos de manipulación.
Lágrimas
Todas las mujeres saben que llorar es la manera más fácil de hacer que un hombre se sienta incómodo. Todos hemos sido testigos de hombres que conceden automáticamente cualquier petición sólo para hacer que las lágrimas se detengan. Las niñas ya aprenden este truco de manipulación femenina temprana: los padres conceden regalos a las hijas que tienen lágrimas en los ojos y los maestros de escuela perdonan una mala conducta de la niña que sabe usar unas convincentes lágrimas.
Contraataque: Cuando se presenta una mujer llorando fuera de una escena traumática real, es una buena idea no hacer ni caso de esta situación si tienes serias dudas sobre su sinceridad. No se puede negociar con lágrimas, así que evita hacerlo.
Sobornos y recompensas
Cualquier mujer con la que estés relacionado va a tener una idea bastante buena de lo que te saca de tus casillas y de lo que te interesa, Es decir, en este truco de manipulación femenino, cuando ella quiera algo de ti, sabrá exactamente cómo atraerte. Puede venir hacia ti con la promesa de entradas para un concierto del que has estado hablando, un artículo de lujo que has estado mirando o la siempre popular negociación sexual (sobre todo si hay un extra de atención oral, trajes traviesos o actos generalmente prohibidos). Mientras que a los hombres se les acusa de prometer el mundo a una mujer en la cama, las mujeres son conocidas por prometer el mundo para casi todo lo demás.
Contraataque: El mejor plan de ataque es cambiar las tornas y eliminar su capacidad para atarte a base de promesas o recompensas a cambio de tu cumplimiento. Si es un soborno de dormitorio, prueba a reducir sus intentos de conseguir llevarte a la cama o reaccionar a su sexualidad, lo que interrumpiría el poder que utiliza para conseguir lo que ella quiere. ¿Es grande la promesa de regalos tentadores? Reduce el consumo de comidas de lujo fuera de casa y dile que estás ahorrando para algo. Ella tendrá que retroceder en cuanto vea que tú prefieres declinar su soborno.
Adulación
Los egos son entes fascinantes, pues tienen una mente propia y a menudo responden tanto a la adulación más sincera como a la alabanza más genérica. Una mujer que te colma de alabanzas - puede tratarse de tu apariencia, tus habilidades amatorias, tu trabajo, de lo que sea -, sin duda, obtendrá beneficio de ti y de tu buen humor y tal vez un poco más de lo habitual en cuanto a indulgencia o apreciación. ¿Cuál es la recompensa para ella? Ya te sientes apreciado y respetado, así que ella se da cuenta de que estarás más dispuesto a acceder a sus peticiones o demandas.
Contraataque: Es difícil no querer creer en la adulación, pero presta atención a los patrones. Si no recibes elogios en toda la semana y de repente estás abrumado por ellos justo antes de que ella te pida algo, es hora de hacer caso omiso de lo que dice y juzgarla por sus acciones. Si ella es una aduladora constante y está haciendo un juego inteligente y hábil, intenta estar de acuerdo con ella cuando te felicite en vez de darle las gracias por ello o actuar demasiado agradecido. Ella acabará con los elogios excesivos si piensa que ya no te hacen efecto.
Usar a tus amigos
Una mujer muy astuta buscará ir directa a la fuente para dar rienda suelta a sus trucos de manipulación femenina, al único lugar que tú tienes para tus ideas y apoyo: a tus amigos. En una noche de fiesta con tus amigos podría aprovecharse de momentos a solas con ellos para dejar caer pistas acerca de lo que está en su mente, qué le podría gustar e ideas de las cosas que harían feliz. El objetivo aquí, por supuesto, es simple. Si te juntas con tus amigos en busca de ideas en los días previos a Navidad o a su cumpleaños, tus amigos simplemente pueden imitar su lista de regalos deseada y explicada por ella con anterioridad.
Contraataque: podrías rebajarte a su nivel y hacer lo mismo con sus amigos. En lugar de centrarse en ideas de regalos, consigue que sus amigos vean el lado de tus argumentos o que estén de acuerdo contigo en asuntos generales de tu relación. Si sus amigos pelean por ti con tus argumentos, ella habrá perdido su sistema de apoyo para "confesarse". Ten cuidado con esta estrategia, a veces esta táctica de manipulación te puede ocasionar una crisis, por lo que no debes usar este truco a la ligera.
Provocar celos
Si está tratando de conseguir algo, una mujer no vacilará en usar sus trucos de manipulación femenina y emplear la participación de los demás para lograrlo. Si ella trata de ser demasiada coqueta con ciertos empleados o acepta bebidas de desconocidos en un bar, te mostrará que otros la encuentran deseable. Lo usará como un recordatorio de que tú no eres el único en la ciudad. Ella supone que si tú sientes el riesgo de perderla, es posible que tengas que trabajar un poco más para asegurarte de que continúa contigo. Con suerte, el resultado es un hombre un poco más indulgente o suficientemente inestable para darle lo que ella quiere.
Contraataque: No te sugeriría que a cambio trates de darle celos, ya que probablemente no vale la pena las molestias. Es mejor hacer caso omiso a sus intentos, y si ella flirtea con alguien delante de ti simplemente pregúntale después cualquier cosa intrascendente, haciendo caso omiso de la escena o sin pensar en reprenderla. Si te alteras, ella ha ganado
Retirada
Si ella no está recibiendo lo que quiere, puede retroceder y estar menos disponible, ocupada o menos locuaz que de costumbre. Apartándose de ti espera que, en tu mente, te estés preguntando acerca de su paradero y sobre su compromiso contigo (otro de sus trucos de manipulación femenina). Si te sientes excluido de su vida, puedes comenzar a temer que ella se olvide de ti, y entonces será más probable que ella haga que te doblegues a su voluntad en asuntos espinosos para consolidar vuestra relación y mostrar tu compromiso hacia ella.
Contraataque: preguntarle de forma simple y directa si todavía quiere tener una relación contigo. Estará obligada a admitir que la falta de disponibilidad o la falta de comunicación es una táctica y no un síntoma de problemas de una pareja real.
Hacerse la tonta o la indefensa
Las mujeres saben que a los hombres les encanta ser unos caballeros de brillante armadura para su princesa. Es un mecanismo psicológico que permite a los hombres que se sientan incluso héroes. Por lo tanto, incluso si ella es perfectamente capaz de hacer algo por sí misma, sabe que hacerse la tonta o la desamparada señalará a su caballero para que venga a caballo para salvarla cada vez que ella quiere o necesita algo. Además, para ti es difícil enojarte o frustrarte con ella cuando te está dejando sentirte superior y confiado con estas dos claves de esta táctica pasiva-agresiva.
Contraataque: Si bien hay momentos en los que realmente podría necesitar ayuda, el problema aparece cuando se convierte en la norma. Hay una gran diferencia entre ayudar cuando es necesario y hacerlo a tiempo completo. Siéntete libre para ayudar cuando sea necesario, pero asegúrate de contar con su ayuda en lugar de hacerlo todo tu solo mientras ella se limita a sentarse y a tomar ventaja sobre ti. Prueba algunas pequeñas burlas lúdicas sobre ella y de su incapacidad para hacer algo. Ella ya sabrá que no has picado y se activará su orgullo, lo que te garantizará que reducirá sus peticiones innecesarias para que le ayudes.
Conclusión
A nadie le gusta un juego amañado, y lucha justa debe ser una prioridad, por eso tienes todo el derecho del mundo a defenderte si tu mujer comienza a tratar de sacar de la chistera algunos trucos de manipulación femenina. Todo depende de ti para decidir con cuál de sus trucos puedes vivir y con cuáles no. Corta de raíz antes de que todo se descontrole. Mantente alerta y fuerte, la manipulación sólo funciona con los que optan por hacer caso omiso de las señales. Y ahora ya las conoces.
Retomar el control
Pero hay una solución simple: dejar de permitir que se salga con la suya. Las mujeres son como niños malcriados y tú tienes que ponerte forme y empezar a poner límites.
Aquí hay algunos consejos que te ayudarán a poner freno a la manipulación sexual femenina.
1/ Ser fiel a ti mismo
Si quieres ir a ver una película de acción en lugar de una romántica, díselo. Si ella no quiere ir, y luego vas tú solo, ella irá cogiendo la idea. Esperemos que en el futuro vayáis logrando un espíritu de compromiso.
2/ Deja de pagar por su financiación
La vida social sólo permite el abuso de su poder sexual si sigues demostrando que ella te puede explotar y salirse con la suya usando su astucia femenina. Tú debes cambiar todo esto.
3/ Fija firmemente los límites en el dormitorio
Rompe su control en el terreno sexual. Insiste en que el sexo también es cuando tú lo deseas, no sólo cuando ella quiere. Otra opción es negarle sexo cuando tú quieras, que vea que no la necesitas sexualmente, que no eres dependiente de ella.
4/ Estar preparado para perderla
Cuando pongas fin a su manipulación, te despreciará, te menospreciará, te gritará e incluso puede hacer que te conviertas en un tonto aún más dócil. Pero es mejor deshacerse de ella que pasar más tiempo siendo un voluntario para su manipulación sexual.
5/ Mantente firme
Ésta es tu mejor defensa, negarse a ser manipulado. Reclama sus derechos de hombre y sal de su vida. Encontrarás a alguien mejor.
Decide qué tipo de mujer quieres
Depende de vosotros, chicos. La relación debe ser de colaboración, equilibrada, no de una mujer interesada y de un pardillo. Debe basarse en la honestidad y en la igualdad, no se trata de la mujer aproveche tu deseo sexual natural para obtener lo que ella quiera.
En última instancia, debes defender tus derechos como hombre y no dejarte manipular por las artimañas femeninas.
Mateo FitzGerald es el autor de Sex-Ploytation y colaborador en programas de radio de costa a costa en los Estados Unidos y en Canadá
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